El Capote (Nikolái Gógol)

El Capote (1842)
Nikolái Gógol (1-4-1809/4-3-1852)

Nórdica Libros (2008)
78 Páginas
Precio Referencial (.cl) $24.000

“Todos venimos de El Capote de Gógol”
-Fiódor Dostoievsky.
Escribir sobre este relato breve, “El Capote” de Nikolái Gógol, me parece una tarea dificilísima, simplemente por la importancia en la literatura de este gran autor y de este relato en especial. A decir verdad me intimida no hacerle justicia a la importancia de esta pequeña historia y a la figura de Gógol. Va aquí mi más honesto intento.
El Capote es un relato publicado en el año 1842 en Rusia, por el ya mencionado escritor, y se trata de uno de aquellos relatos fundacionales para la literatura universal. ¿Cómo adquiere dicha etiqueta?, pues bien, nos encontramos en aquella época con una Rusia que duda de la bondad de su propia cultura, pugna entre un reconocimiento dudoso y un desprecio pronunciado sobre su propia identidad. Los círculos doctos escriben principalmente –y leen por lo demás- en francés, por considerarse aquella lengua más apta para las artes que su propia lengua materna. Las temáticas tampoco abordan los temas nacionales, sino que tienden a mirar otras culturas. Surge, como es lógico pensarlo, un movimiento que tiende a revelarse contra aquella sensación imperante, un sano nacionalismo, un nacionalismo que no parte de la contemporánea base de despreciar lo extranjero, sino que por el contrario, valora y ve belleza también en lo nacional. Desde ese contexto surge este relato.
Acá lo excepcional: El capote de Gógol nos cuenta la historia de un funcionario gubernamental, de la escala más baja de la administración civil, que gana poco y vive la vida común y corriente del hombre promedio en Rusia. Así, además, ha sido durante toda su existencia. Tampoco conoce otro a vida, ni tiene grandes ambiciones. No posee dineros para darse lujos y se mantiene con lo justo o un poco menos incluso. ¿Qué es esto que les cuento, que a nosotros nos puede parecer tan cotidiano?, justamente eso. Aquí está el giro de tuerca en la literatura Rusa, literatura que, como bien sabrán, ha influenciado y engrandecido a toda la literatura mundial. Antes de esto no habían relatos sobre el hombre común, sobre tú y yo, antes los rusos no se reconocían a ellos mismos en sus letras, porque no eran considerados culturalemente relevantes, como si no hubiese nada que decir sobre sí mismos. Antes de Gogol se escribían sobre grandes aventuras, sobre el extranjero, pero no sobre los rusos mismos, no sobre sus costumbres, sus sufrimientos, sus dolores de hombres normales. Este es el retrato del estado de las cosas en la Rusia del siglo XIX, pero del estado de las cosas desde la puerta de las habitaciones hacia dentro, desde las oficinas hacia adentro, no de la vida del imperio, no más. Desde aquí en adelante comienzan a aparecer los verdaderos hombres de Rusia, los mujiks (el equivalente al campesino ruso, es decir, la inmensa mayoría de la población rusa), los funcionarios públicos, y también los príncipes, pero aquellos príncipes bajo el imperio zarista, aquellos príncipes que no son más que nobles y no siempre acomodados. “Todos venimos de El Capote de Gógol” dijo Fiódor Dostoievsky, refiriéndose a la armada de colosos escritores que le sucederían a Gógol, y nada puede parecer más atinado de decirse.
La historia continúa con el esfuerzo de nuestro protagonista por adquirir un nuevo capote, que con mucha voluntad y privaciones logra. Le sigue la envidia de los demás funcionarios, el sentimiento de confort que experimenta, el ultraje social, las injurias y el rencor de los demás colegas, y el enrostrarle el destino que posee de ser un simple hombre insignificante, de no poder destacar, de no ser más que un simple ruso cualquiera. La historia avanza bastante más y luego toma tintes fantásticos, pero ya en lo contado está la fundación de la literatura rusa. Se ha originado el drama existencial tan caracteristico en sus letras. Están Dostoviesky, Tolstoy, Andreiev, Chejov, Gorki, Turgueniev y Korolenko, por nombrar algunos. Y desde ahí podemos derivar influencias a prácticamente toda la literatura universal. Absolutamente toda, ya sea de manera directa o indirecta, me atrevería a decir. Es el equivalente a Los Beatles o el Blues en la música; todo lo demás ha sido tocado de una forma u otra, sólo porque el Blues existió y existe como lo conocemos gracias a que el Blues existió. Por ello me sentía tan intimidado y aún me intimida este relato, tan breve, pero tan inmenso. Aquí está el genio mismo de la literatura, pero si lo leen sin sopesar lo que antes les he dicho pueden pasar por alto con su vista el significado real de esta obra y ello sí que sería un crimen.
Me explayaré un párrafo más sólo para mencionar la edición que yo adquirí. Hermosísima. Lanzada por Nórdica Libros con ocasión de la celebración del segundo centenario del nacimiento de Nikolái Gógol es una pequeña joya. Es un libro de un formato bastante más grande que el acostumbrado, parece más bien un cuaderno y posee ilustraciones (tantos años que no leía un libro con ilustraciones, qué gusto hacerlo otra vez, detenerse para apreciar sus detalles y complementar la imaginación) todas ellas muy bien cuidadas, en un papel de mucha calidad y con un resultado muy bien logrado. Sí, gasté lo que me hubiesen costado dos libros, pero no me arrepiento e incluso la recomiendo si pueden darse el gusto y si aún pueden encontrarla dando vueltas por ahí.

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5 Comments

  • me gustó mucho el que situaran historicamente la obra, y el narrar no sólo de que se trata esta obra , si no la importancia para la literatura Rusa y para la literatura en general como aquí se menciona.<br /><br />¡Felicitaciones, por el proyecto, me gusta y los sigo!<br /><br />VG

     
  • Soy profesora de Literatura Leí El Cappote en mi época de estudiante de terciario, lo que me sorprendió, dado que estaba acostumbrada a las historias de grandes jefes militares(en ese momento 1980) fue precisamente lo que señala este artículo, las posibilidad de mirar <br />hacia dentro del personaje y descubrir que la vida cotidiana nos mantiene atrapados en los pequeños objetivos, como este de

     
  • No conocía a Gogol. Me entré de su obra en un programa de radio de argentina. Comentado por un panelista de Ernesto Tenenbaum. Lo leí y quise saber mas de esta obra. Aquí llego a tu página y tus comentarios.Muy esclarecedores, por cierto.<br />Gracias!<br />Héctor Mónaco.

     

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