1978. El año que marchamos a la guerra (Guillermo Parvex)

Reseña enviada por:

Mónica Vásquez Vetterlein

 

1978. El año que marchamos a la guerra

Guillermo Parvex

Penguin Random House

ISBN: 978-956-9977-30-5

246 Páginas

 

Guillermo Parvex, autor del best seller Un veterano de Tres guerras y Servicio Secreto Chileno en la Guerra del Pacifico vuelve a sorprendernos con su relato más personal 1978 El Año que Marchamos a la Guerra en el que revive su experiencia como reservista llamado a servir a la patria durante el conflicto del Beagle, en que chilenos y argentinos estuvimos cara a cara en la frontera a minutos de iniciar una guerra, que habría significado, como todas las guerras, una catástrofe de esas que esculpen el alma de una persona de manera irrevocable y que, finalmente, determinan el dolor de un pueblo por generaciones.

Se trata de un relato ágil, documentado y humano de cómo Parvex —en aquel entonces de 24 años— vive la experiencia de pasar de ser un universitario, como tantos, a estar cavando trincheras y creyendo que solo un milagro evitaría la guerra, pensando en cómo su muerte dañaría a sus seres queridos y en cómo estando a cargo de un pequeño grupo de hombres debía sobreponerse a sus propios sentimientos.

Conmueve la sensación que nos deja la lectura de que cada hombre convocado a defender a Chile estuvo a la altura de las circunstancias, dado que el libro logra transmitir la férrea voluntad de defender el pedazo de frontera que les hubiere sido asignado hasta el último hombre, con un valor que se sobrepone al miedo y en el que se ve la madera de la que están hechos los verdaderos hombres de un país.

“Este par de pequeñas placas metálicas colgadas al cuello con una cadena llevaban grabadas la inicial del nombre, el apellido paterno y la inicial del segundo apellido, junto al RUN y al grupo sanguíneo…..nos indicaron que a las bajas propias había que retirarle una de las placas, que debía ser conservada por el jefe de la unidad, o quien él designase, para el posterior informe. La segunda placa se colocaba entre los dos incisivos frontales superiores del soldado muerto y se cerraba con fuerza la mandíbula para que se le incrustara entre los dientes y no se perdiera, para así ser identificado algún día”.

De la lectura de 1978. El año que marchamos a la guerra resulta inevitable al lector —que tenga edad para ello— evocar su vida en aquella época. La mía con siete años, era ver Los Bochincheros y Sábados Gigantes y esperar alegremente la navidad de 1978. No es por mis cortos años de este tiempo que no escuché hablar de guerra sino porque mi familia, como la inmensa mayoría de las familias chilenas, ignoraba la real gravedad del conflicto atendido el manejo comunicacional interno que se hizo del asunto, manejo que transmitía la idea de un conflicto diplomático y no la de una inminente guerra, cosa que el libro explica muy bien.

Parvex nos ilustra, mostrándonos la realidad triunfalista y bélica que se vivía al otro lado de la frontera con grandilocuentes declaraciones que contrastaban con nuestra silenciosa pero intensa preparación en todas las ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros, que incluso no descartaban el peor escenario: la hipótesis vecinal, con Perú y Bolivia atacándonos.

Nunca supimos cuán cerca estuvimos de la guerra, ni cómo el azar de un temporal y el buen criterio diplomático por parte de Chile evitó, ese lejano 22 de diciembre de 1978, que la sangre de chilenos y argentinos manchara este último rincón del mundo.

Estremece leer dos mensajes navales del almirante José Toribio Merino, que datan del 19 de diciembre de 1978, que rezan “prepararse para iniciar acciones de guerra al amanecer, agresión inminente. Buena Suerte” y otro que intencionadamente no fue codificado, para que los argentinos supieran que aunque nosotros no iniciaríamos el ataque si nos invadían nos defenderíamos con toda nuestra fuerza : “Atacar y destruir cualquier buque enemigo en aguas territoriales chilenas”.

En suma, 1978. El año que marchamos a la guerra es un libro que se lee con rapidez y que nos hace recordar que es importante que los pueblos, al igual que las personas, reflexionen su historia.

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1 Comment

  • 1978 El año que marchamos a la guerra. Un enorme libro para no olvidar un hito muy importante de nuestra historia. Y como decenas de miles de hombres estuvimos muy cerca de conocer el honor, y también la gloria.
    Independiente de este libro, hay muchos otros hechos ocurridos en esta cuasi-guerra, que en un futuro no muy lejano deberían ser escritos.
    Atte

     

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