Francisco Ide Wolleter: “Sería raro que me volviera un escritor académico o de best sellers”

foto de Emiliano Valenzuela
Fotografía: Emiliano Valenzuela

 

Inauguramos esta nueva sección de entrevistas con el poeta y dibujante Francisco Ide Wolleter (1989), autor de Observatorio (2011) Yakuza (Cinosargo, 2014) y Poemas para Michael Jordan (Ajiaco, 2015; obra ganadora del premio Roberto Bolaño en la categoría poesía). En esta ocasión, conversamos sobre sus influencias, el estado de la lectura en Chile y el panorama editorial, entre otros temas.

Por Jonnathan Opazo Hernández

1.Una banda, una película u otra obra (que no sea un libro) que haya tenido un impacto decisivo en lo que escribes. 

Muchísimas películas, sobre todo las de Cronenberg, David Lynch, Jim Jarmusch, Videodrome, Wild at Heart, Ghost Dog. Algunas series: Twin Peaks, True Detective, Breaking Bad. The Cure, Tom Waits, Bob Dylan, Los Belkings, Jorge González. Algunos comics: La cosa del pantano, Sandman, los manga de Maruo. La pintura de Bacon. Etc etc.

2.¿Qué piensas de la categoría “escritor joven”?

Que no justifica nada.

3.Una breve descripción de cómo son tus jornadas de escritura y lectura. 

Trabajo desde hace dos años haciendo talabartería, entonces estoy todo el día cortando, pegando, cargando, troquelando, martillando cuero. Es un trabajo manual y silencioso que me quita casi todo el día. Tengo poco tiempo para escribir. Escribo en papelitos mientras trabajo. Cuando salgo, llego a mi pieza con los bolsillos llenos de papeles y me siento a transcribirlos en el computador. Esa es una forma. La otra es que me voy al Tequila, un bar que está cerca de mi casa. Siempre está vacío, asi que me voy a escribir o a leer. Allá no tengo distracciones. Esa es otra forma.

4.¿La envidia y el resentimiento juegan algún papel en tu trabajo? ¿Cuál?

Creo que el resentimiento no. Pero la envidia de todas maneras. La envidia es súper productiva. De puro envidioso uno se va superando como escritor. “Cómo chucha X escribió tal weá. ¡Voy a escribir una weá mejor que la de X!”

5.Las redes sociales suponen un nuevo escenario para el escritor: hay una nueva forma de exposición, posicionando a algunos incluso como presuntos líderes de opinión (en Facebook o Twitter), ¿Qué opinas de esto? 

Me parece bacán el feedback que uno puede tener mediante Facebook por ejemplo. A veces subo poemas y voy cachando si funcionan, si gustan, etc. Es muy útil. Otra cosa que ocupo mucho de Facebook para los poemas es el chat. Uno manda un poema por chat y los versos quedan cortados de otra manera, entonces lees el poema de otra forma, y puede que te guste más, que el poema mejore o cambie su respiración. El Twitter lo ocupo poco, no me gusta mucho el formato. Respecto a la visibilidad que va teniendo la gente mediante las redes sociales hay un doble filo. Por un lado es bacán tener una plataforma para acceder a autores, cachar lo que se está haciendo en Chile y afuera, pero también hay mucho humo, mucho maqueteo. He visto cómo poetas jóvenes son elogiados en miles de páginas, salen en listas de los mejores del mundo, están en todos los blogs, la gente los etiqueta, etc., y cuando finalmente, luego de toda esa parafernalia, logras llegar a un poema de el o la poeta, resulta que escribe como el reverendo pico.

6.¿Cómo ves el estado de la crítica literaria en Chile? ¿Lees crítica literaria?

Hay de todo. Desde gente que escribe críticas antojadizas y mal escritas, hasta gente que escribe crítica con el cuidado y la inteligencia de una obra literaria. Críticas inteligentes y con valor escritural en sí mismas; pienso por ejemplo en Jaime Pinos, en Carlos Henrickson, en Juan M. Silva. Esas las leo.

7.Háblanos de algunos lineamientos de tu —permítenos llamarla así— poética. ¿Qué imágenes o preguntas o temas se reiteran en tus libros?

Creo que el pudor es básico. Trato de no hablar desde mí, me pongo en el lugar de un otro. Generalmente escribo sobre el amor.

8.¿En qué clase de escritor te rehusarías en convertirte? ¿Hay alguna forma de aproximación a la literatura que veas en nuestro mundo literario que te provoque rechazo?

Es rara la pregunta. No sé si es posible que uno se convierta en algo muy distinto a lo que ya es. El camino está trazado, digamos, lo que se dibuje en adelante debería tener cierta coherencia con tu actualidad. No digo que uno tenga que mantenerse escribiendo lo mismo siempre o repitiendo las mismas fórmulas, el mismo estilo, la misma temática, etc. Pero sería raro que me volviera un escritor académico o de best sellers. Nada más alejado de lo que he estado haciendo hasta ahora. La literatura académica, estirada y seriota me provoca una profunda repugnancia.

9.La distribución de los libros ha cambiado: aumentó el influjo de las editoriales llamadas independientes. ¿Qué ves de bueno y malo en este escenario? 

Las editoriales independientes le están quitando terreno a las editoriales grandes. Probablemente la producción literaria más interesante está en el catálogo de estas editoriales. El trato es frontal y directo, puedes ir y mostrarle tu texto directamente a un editor, sin mediar papeleos y burocracias. Este panorama ha vitalizado la literatura chilena. Si no existieran uno simplemente no podría publicar. Dónde más podrías publicar poesía, digamos ¿en Visor? Difícil.

10.Algunas editoriales cuyos catálogos te llamen la atención.

Cinosargo, Ajiaco, Montacerdos, Das Kapital, Chancacazo, Calabaza del Diablo.

11.Se suele hablar del pésimo hábito lector del chileno como un correlato del alto precio de los libros: ¿cuál es tu posición al respecto?

Es cierto, los libros podrían ser más baratos, son bastante caros. Pero eso no tiene nada que ver con que la gente lea más o menos. Si quieres leer puedes robar, fotocopiar, pedir prestado, ir a bibliotecas, buscar en Internet y un largo etc. El precio de los libros nunca ha sido un impedimento para leer, yo creo. El problema es más profundo y su origen está en varias partes. Somos una sociedad desinteresada, inculta y floja mentalmente. A nadie le interesa nada. En general la gente siente desprecio por la cultura y arrancan ante algo un poco más complejo. Ven el arte como un hobby o algo así, una práctica inútil. Y lo es, en cierta medida. Pero quién dijo que el exitismo, el trabajo y toda esa basura sirven para algo. Me gustaría estar ocioso todo el día, leyendo, escribiendo, haciendo cosas que afecten mi vida y la del resto. Creo que el problema es la forma en que nos enseñan las cosas. Pienso en gente como Warnken, vampiros en el fondo, vampiros que hacen pensar que los libros son una weá llena de polvo y tremendamente aburrida. Y pa’ qué hablar de las cosas que hacen leer en el colegio. Y para qué hablar de las universidades. De la televisión. Uf.

12.¿Qué estás leyendo ahora?

Estoy demorando la novela Leñador, de Mike Wilson. Es absolutamente alucinante, preciosa. Además está llena de datos sumamente interesantes y prácticos incluso. Leyendo esa novela aprendí la forma correcta de cortar y limpiar un pescado, por ejemplo. La semana pasada puse en práctica ese conocimiento. De no ser por ese libro mi desempeño hubiera sido nefasto.

13.Parece haber cierto consenso generalizado en torno a ciertas obras decisivas en la formación literaria en general (los clásicos de siempre: Cervantes, Homero, Borges, etc.): ¿podrías nombrar cinco títulos que no entren en esta categoría y que hayan sido fundamentales para ti?

Desde hace un tiempo he conocido muchos libreros interesantes. Se está llenando de libreros interesantes. Es extraño. Uno de ellos me dijo que solo leía autores muertos o agónicos. A veces, cuando me topo con un libro malo, le encuentro razón, hay tan poco tiempo que lo mejor sería dedicarse a leer puro filete. Así que no sé, necesariamente te voy a nombrar unos clásicos: Macbeth de Shakespeare, El sonido y la furia de Faulkner, La corrupción de un ángel de Mishima, la poesía de Cummings, Mayakovski, Pound. Eso más o menos con los muertos. Y de los agónicos chilenos: Cipango de Harris, Luis XIV de Paulo de Jolly.

14.Un autor o libro clásico que te pareció decepcionante. 

No sé, no me acuerdo. Papasquiaro probablemente. Le tenía la media fe y al final lo encontré como el hoyo. Pero eso fue hace años. Ah, y me pasó con Umberto Eco. Me encantó El nombre de la rosa y después leí El péndulo de Foucault y lo encontré pésimo. Eso fue hace años también. Son autores que no me importan. Me voy a quedar pensando en tu pregunta.

15.Hay una frase, atribuida a Malraux, que señala que en París había intelectuales que no sabían ni abrir un paraguas. ¿Cuál es tu relación con el trabajo convencional? Si no fueras escritor, ¿qué estarías haciendo hoy?

Bueno, me adelanté un poco a esta pregunta. Por la naturaleza de mi trabajo sé ocupar un martillo y otras herramientas. Puedo ser práctico, útil incluso, bajo ciertas circunstancias. Pero en general estoy en contra del trabajo. No dignifica un carajo, más bien esclaviza. Me gustaría, como ya dije, no  tener que hacer absolutamente nada por obligación. Quisiera hacer todo por placer. Escribir y leer son actividades que me resultan tremendamente placenteras. Si no fuera escritor haría otra cosa que me diera placer. Bueno, además uno puede hacer mil cosas, incursionar en otras artes. Yo escribo pero no es exclusivamente lo que hago. También dibujo, quiero hacer cine, comics, cocinar, aprender un arte marcial, qué se yo, mil cosas, no hay que etiquetarse tan rápido.

yakuza

16.Para bien o para mal nos estamos quedando sin vates, sin figuras totémicas como lo fueron Lemebel, Bolaño, Millán, etc. ¿A quiénes te imaginas encumbrados en esa posición? 

Que se acabe luego esa weá. Prefiero una masa de gente creando, siendo crítica, compartiendo. Una situación más nivelada, más horizontal, más solidaria. Hay gente a la que le gusta estar arriba de los otros, tener poder. Gente con alma de presidente de curso. Qué cosa más aburrida.

17. ¿Qué otros autores te interesan y crees que deberíamos entrevistar aquí? 

Llegó la parte de nombrar a los amigos. Entrevisten a Juan Carreño, a Juan M. Silva, Ileana Elordi, Daniel Rojas Pachas, Natalia Berbelagua, Juan Malebrán, gente bonita, interesante, de calidad. Hay tres narradores relativamente jóvenes que me gustaron mucho, los leí hace poco: ya mencioné a Mike Wilson, los otros son Vladimir Rivera Órdenes, que escribió Qué sabe Peter Holder de amor, y Esteban Catalán, que escribió Eslovenia. Tremendos libros.

18.Un video de YouTube que hayas visto últimamente.

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