El compadre (Carlos Droguett)

El compadre (1967)
Carlos Droguett (1912- 1996) 
Universitaria
ISBN: 956111397x
200 páginas
Precio referencial: $ 5.900
[…] porque el andamio es todo el mundo, te subes en él y te metes a la ciudad en un puño, a las mujeres en una mirada, en una frágil promesa, todo el viento y todo el sol en tus manos y en tu cara, el día entero pasa por tus manos y tú lo vas clavando con tus clavos, encerrándolo para ti solo […]
 
Más extensa que Patas de perro (1965), la célebre novela del escritor chileno Carlos Droguett, El compadre (1967), narra la historia de Ramón Neira. A través de dicho personaje el autor no abandona la crítica de la sociedad siempre presente en sus obras. En este caso, nos encontramos con un viejo carpintero que, rehuyendo la realidad, se refugia en el alcohol y en el andamio en el cual trabaja. 

Mediante una narración cargada de simbolismos, el autor reflejará en ésta el efecto del vino sobre nuestro protagonista. Tanto la mezcla de los distintos núcleos temporales y espaciales, como ciertas reflexiones, serán una representación del pensamiento desordenado de un personaje hundido en el alcoholismo.

Tras leer las primeras páginas, se logra deducir que nuestro protagonista está en la búsqueda de un padrino para su pequeño hijo, labor que se dificulta por culpa del vino. Por otra parte, entre algunos sueños y lo que es su realidad, Ramón nos presenta una profunda reflexión de la vida, de lo que es esta para él, una justificación de por qué se refugia en el alcohol y en su trabajo que difícilmente realiza. Para él, el andamio es un lugar en donde los sufrimientos llegan en menor grado, en donde el viento pasa limpio y libre, en donde el ruido no es más que una música que lo acompaña en su diario trabajar. Mientras abajo del andamio la gente vive hundida en la resolana, el humo, desde arriba el personaje percibe los ruidos enteramente transformados, sobre todo purificados y livianos, leves, casi inocentes. Se ponía sordo, pero escuchaba mejor, con más nitidez y más belleza.

Con el pasar de los capítulos estos elementos van adquiriendo más importancia, si antes el vino era su amigo, luego lo describirá como la mejor ideología, la verdadera religión […] un corrompido muy leal, te quita la voluntad pero te entrega un recuerdo, un consuelo, una mitología, unas lágrimas pobres que puedes quemar cuando quieras. Ramón justificaba su alcoholismo diciendo que gracias al vino podía soportar tanto sufrimiento y así mantenerse vivo, de la misma forma en que una mujer utiliza como andamio a Cristo.

Nuestro personaje está autoconvencido de que beber para mantenerse aferrado a la vida es su único recurso. Ramón nació clavado a ese andamio y al vino, y por más que lo intente le será imposible escapar de ambos. De esta forma tan determinista, Carlos Droguett nos muestra la vida de un carpintero que ni siquiera intenta escapar de su destino y que su última motivación es hacer todo lo posible para no condenar a su hijo a seguir su camino.

¿Te gustó este artículo?
Written By
More from G. Soto A.

Eloy (Carlos Droguett)

Eloy (1960) Carlos Droguett (1912-1996)
Read More

3 Comments

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *