La tregua (Mario Benedetti)


La tregua (1960)
Alianza
Mario Benedetti (1920-2009)
ISBN: 9875800953
176 páginas
Precio referencial: $6.600

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también 
viceversa

Mario Benedetti murió el año recién pasado, y tras de sí dejó una estela de letras cuyo legado admiramos hasta el día de hoy: pedazos de entrañable poesía y bloques de prosa inolvidable, con novelas como La borra del café, Gracias por el fuego y La tregua, quizás la novela más importante y conocida del uruguayo.
            La tregua es la historia de un oficinista promedio de Montevideo, Martín Santomé, un hombre de casi 50 años, viudo, con tres hijos y cercano a su jubilación, quien escribe en un diario personal sus vivencias entre el año 1958 y 1959. En ella se nos relata su vida diaria y la aparición de una mujer en el lugar en el que trabaja, de la cual Martín, como es de esperar, se enamora, lo que consitutuye la nueva fuerza centrífuga de su rutinario acontecer en la ciudad. Su nombre es Laura Avellaneda, tiene la mitad de su edad y aparentemente corresponde al amor que le tiene el protagonista
 Día a día, marcando específicamente cuáles son ellos, el explorador de la vida cotidiana nos va contando lo que va sucediendo en su relación con Laura y con otros personajes secundarios, explicándonos cómo ella llega a transformarse en la pieza más importante e imprescindible para llenar los recovecos que él siente que estaban desocupados y sin aire, lo que nos recuerda inmediatamente a algunas aristas del amor fatal entre el pintor Juan Pablo Castel y María Iribarne en El túnel de Ernesto Sábato, una novela radicalmente distinta pero que también involucra, como muchas, el vínculo estrechísimo entre un hombre que ama –o se obsesiona con la idea- y una mujer deseada.


Pese a todo, la entrada de Laura a la vida de Martín no es suficiente para que nuestro personaje novelesco deje de lado sus dudas existenciales, al límite de convertirse la relación con la joven en el punto de brote de más cavilaciones, es decir, en el origen de cuestionamientos que crecen cada vez más y que van tomados de la mano con lo que significa vivir y amar. Sin embargo, esto no quita que el momento vital que proporciona la vía de la unión sea para Santomé más una especie de suspensión de la vida monótona en la cual se encontraba sumergido que un problema de cuyas garras haya que escaparse obligatoriamente, conociendo en esta segunda existencia, paralela a la otra antigua -machacada por la abulia y los mismos días grises de siempre-, lo que es la fundición perfecta entre dos almas; una vida fructífera en sus amaneceres y atardeceres que se hace atractiva a quien tiene la oportunidad de presenciarla.
La tregua es uno de esos libros que encienden los espíritus ávidos de de quienes lo leen, puesto que tomarlo y disfrutarlo en toda su esplendorosa forma de trazar y contar los acontecimientos otorga  hechos e imágenes cuyas características podrán olvidarse sólo salvando obstáculos que la memoria sabe destruir. Así, todos estos momentos ficticios que son capaces de ser dados por la novela de Benedetti bien podrían considerarse similares a ese ínfimo y provisorio ápice de paz que a veces hay entre dos partes enemigas enfrascadas en una batalla que tendrá que seguir inevitablemente; eso a lo que se le llama tradicionalmente una tregua.

2 comentarios :

Fernanda Fabrega dijo...

K buen libro!

Anónimo dijo...

una narrativa que se convierte en arte al admirar la belleza del amor y el vacio de la separación

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