Grandes cuentos chilenos del siglo XXCamilo Marks -Compilador-
Primera Ed. 2002. Esta 3era Ed. año 2007
282 Páginas
Precio Referencial $13.000
Deseo iniciar esta pequeña reseña con una confesión de carácter personal: para mí hay un antes y un después, luego de leer este libro, en mi apreciación de la literatura chilena. Hasta antes de Grandes cuentos chilenos del siglo XX poseía una opinión bastante mesurada sobre el panorama narrativo chileno (por supuesto que con lo anterior excluyo a la poesía). No ignoraba la existencia de pequeñas luces rutilantes en nuestra literatura chilena, pero ellas por sí mismas no llegaban a deslumbrarme, en mi ignorante opinión no constituían una constelación compleja –para seguir con la analogía utilizada- sino que momentos aislados. Esta antología vino a darme en la cara con mi poco conocimiento de nuestra realidad literaria.
Camilo Marks, nuestro compilador, abogado de profesión, reconocido crítico literario, ha realizado un trabajo de selección delimitado al siglo XX. Y qué selección ha hecho. ¿Cuál habrá sido su criterio invisible? Difícil decirlo, no me atrevería a adivinarlo, pero luego de una lectura agradecida debo decir que confío plenamente en él. ¿Dónde estuvo oculto, sólo por citar alguno, Pobre Feo de Eduardo Barrios todo este tiempo? Cuento de una belleza sutil, refinada, de este narrador excelentísimo, donde nos cuenta la historia de un hombre que, tal como lo dice su nombre, es físicamente desagradable, aunque de buenas maneras y posición social, donde se utiliza el recurso de las misivas que van narrando, paso a paso, el estoico sufrimiento de nuestro amado pobre feo. Aquel es el primer batatazo, y abre las aguas poniéndonos atentos a lo que se nos viene. Porque cuando el estándar ofrecido parte en tal altura uno puede presumir que lo más fácil sea estropearlo todo y que se desinfle a poco andar. Insisto, sería lo más lógico, pero aquello está lejos de ocurrir. Camilo Marks nos pasea por todo el siglo pasado de nuestra narrativa. Entre tantos otros nos invita a leer a D´halmar con En provincia –con su prosa exquisita, elegante-, a Enrique Lihn –sí, un cuento de Lihn de gran calidad titulado Para Eva- , Skármeta, Wacquez, Collyer, Coloane. En suma, una constelación de estrellas rutilantes. En total son 27 cuentos para esta tercera edición aumentada.
Grandes cuentos chilenos del siglo XX es uno de aquellos libros para releer. Hay una selección de tal manera inteligente, una armonía en el ordenamiento de cada cuento escogido, un cariño por la misma presentación de cada uno de los cuentos –un libro bien cuidado, con pequeñas biografías de cada autor escogido al final del libro, sumado al origen de la fuente de cada cuento escogido. Aquí sólo extrañé a Juan Emar, pero bueno, no soy yo el compilador ni mi criterio el seleccionador.
Es este, en resumen, una antología esencialísima para cualquier lector que desee adentrarse, conocer o profundizar sobre la narrativa chilena, que sin ambages pasa del campo a la ciudad, de refinado lenguaje al hablar coloquial chileno, dependiendo del antologado, otorgando un amplisimo espectro de apreciación. Es una composición sin baches, altibajos ni ripios, donde el profundo conocimiento de Camilo Marks se pone al servicio del lector común y corriente, quien no tiene otra carga más que el placer de sentarse y disfrutar de este viaje bien preparado. Camilo Marks demuestra poseer el arte del director de orquesta. Un imperdible.

















Seguramente hay muy pocas personas en el mundo que no han oído hablar de la dupla Holmes y Watson. Traducido a prácticamente todos los idiomas y adaptado al cine una multitud de veces el famoso detective debe ser uno de los personajes más reconocidos de la literatura mundial. Para mí Holmes representa mis inicios en el mundo de la literatura y me recuerda mucho a mi niñez. En mi casa había un tomo de las Obras completas de Sir Arthur Conan Doyle lanzadas por Editorial Aguilar por allá por los años 50, esta editorial publicó un auténtico tesoro en colecciones completas de autores clásicos (Agatha Christie, Alejandro Dumas, Oscar Wilde entre muchos otros) y hoy en día es común ver algunos ejemplares en ferias de libros usados con precios bastante elevados. Creo que la parte nostálgica de mi persona, esa que no quiere dejar de ser niño, se manifiesta en la auténtica obsesión por completar la colección de Conan Doyle (es muy difícil de encontrar) y en el intertanto he ido reuniendo tomos de otros autores, si tienen oportunidad de echar mano a uno de estos ejemplares no pierdan la oportunidad por que realmente vale la pena. Acá les dejo una foto que pude encontrar en la web (de Agatha Christie pero es la misma edición). 

Al finalizar no puedo dejar de recomendar, para los que se “inician” con Sherlock Holmes, dos de las novelas que más me gustan: “El sabueso de los Baskerville” y “El valle del terror”. Dense un tiempo para disfrutar de unas aventuras sencillas y entretenidas, no se arrepentirán.



