Grandes cuentos chilenos del siglo XX (Camilo Marks)

Grandes cuentos chilenos del siglo XX
Camilo Marks -Compilador-
Editorial Sudamericana
Primera Ed. 2002. Esta 3era Ed. año 2007
282 Páginas
Precio Referencial $13.000

Deseo iniciar esta pequeña reseña con una confesión de carácter personal: para mí hay un antes y un después, luego de leer este libro, en mi apreciación de la literatura chilena. Hasta antes de Grandes cuentos chilenos del siglo XX poseía una opinión bastante mesurada sobre el panorama narrativo chileno (por supuesto que con lo anterior excluyo a la poesía). No ignoraba la existencia de pequeñas luces rutilantes en nuestra literatura chilena, pero ellas por sí mismas no llegaban a deslumbrarme, en mi ignorante opinión no constituían una constelación compleja –para seguir con la analogía utilizada- sino que momentos aislados. Esta antología vino a darme en la cara con mi poco conocimiento de nuestra realidad literaria.
Camilo Marks, nuestro compilador, abogado de profesión, reconocido crítico literario, ha realizado un trabajo de selección delimitado al siglo XX. Y qué selección ha hecho. ¿Cuál habrá sido su criterio invisible? Difícil decirlo, no me atrevería a adivinarlo, pero luego de una lectura agradecida debo decir que confío plenamente en él. ¿Dónde estuvo oculto, sólo por citar alguno, Pobre Feo de Eduardo Barrios todo este tiempo? Cuento de una belleza sutil, refinada, de este narrador excelentísimo, donde nos cuenta la historia de un hombre que, tal como lo dice su nombre, es físicamente desagradable, aunque de buenas maneras y posición social, donde se utiliza el recurso de las misivas que van narrando, paso a paso, el estoico sufrimiento de nuestro amado pobre feo. Aquel es el primer batatazo, y abre las aguas poniéndonos atentos a lo que se nos viene. Porque cuando el estándar ofrecido parte en tal altura uno puede presumir que lo más fácil sea estropearlo todo y que se desinfle a poco andar. Insisto, sería lo más lógico, pero aquello está lejos de ocurrir. Camilo Marks nos pasea por todo el siglo pasado de nuestra narrativa. Entre tantos otros nos invita a leer a D´halmar con En provincia –con su prosa exquisita, elegante-, a Enrique Lihn –sí, un cuento de Lihn de gran calidad titulado Para Eva- , Skármeta, Wacquez, Collyer, Coloane. En suma, una constelación de estrellas rutilantes. En total son 27 cuentos para esta tercera edición aumentada.
Grandes cuentos chilenos del siglo XX es uno de aquellos libros para releer. Hay una selección de tal manera inteligente, una armonía en el ordenamiento de cada cuento escogido, un cariño por la misma presentación de cada uno de los cuentos –un libro bien cuidado, con pequeñas biografías de cada autor escogido al final del libro, sumado al origen de la fuente de cada cuento escogido. Aquí sólo extrañé a Juan Emar, pero bueno, no soy yo el compilador ni mi criterio el seleccionador.
Es este, en resumen, una antología esencialísima para cualquier lector que desee adentrarse, conocer o profundizar sobre la narrativa chilena, que sin ambages pasa del campo a la ciudad, de refinado lenguaje al hablar coloquial chileno, dependiendo del antologado, otorgando un amplisimo espectro de apreciación. Es una composición sin baches, altibajos ni ripios, donde el profundo conocimiento de Camilo Marks se pone al servicio del lector común y corriente, quien no tiene otra carga más que el placer de sentarse y disfrutar de este viaje bien preparado. Camilo Marks demuestra poseer el arte del director de orquesta. Un imperdible.

La conjura de los necios (John Kennedy Toole)

A Confederacy of Dunces (1980)
Anagrama

John Kennedy Toole (1937-1969)

365 páginas

ISBN: 8433920421
Precio referencial: $13.420


¿Recuerdan a Holden Caulfield de El guardián entre el centeno? Bueno, el personaje de la novela que ahora reseñamos es mucho más odiable y repugnante en sus atributos físicos, aunque, del mismo modo, menos reconocido en el universo de la cultura en general y en la literatura en términos más específicos: Ignatius J. Reilly, un hombre grande y gordo de treinta años, que vive junto a su madre, que escribe en hojas sueltas de los cuadernos Gran Jefe sus aventuras y pensamientos de vida y que toca el laúd por las noches, con un sonido que perturba a su vieja e histérica vecina, Annie, quien lo conoce desde pequeño y quien a su vez conoce las razones por las cuales se ha convertido en un ser tan despreciable, egoísta y asqueroso. 

Pero nuestro protagonista no es el único que deambula por las calles de Nueva Orleans: también hay obreros y pícaros de raza negra, trabajadores burgueses, millonarios fracasados –casados con esposas insoportables-, mujeres de burdel y maricas de segundo y tercer orden. Es decir, una completa fauna de personajes que pueblan este maravilloso lugar ficticio de ensueños de este entrañable libro. Que, vale decirlo, costó mucha pena y sentimientos profundos de fracaso a su autor, puesto que las editoriales de su tiempo opusieron resistencia para que no fuera publicado, ya que se consideraba un mal libro: causas por las cuales, y entre muchas de las que se hablan y se cuentan, hicieron que John Kennedy Toole se quitara la vida sin saber que su libro sería publicado gracias a que su benevolente madre “real” –¿irónico, no?- se lo presentó a Walker Percy, hombre que descubrió el talento escondido. Así sin más falleció el escritor, ignorando la fama que conseguiría años después, los premios, como el Pulitzer de 1981, y esta reseña a lo pobre que aquí construimos, para estimularlos a ustedes, queridos y aferrados lectores.


Reilly es una especie de Don Quijote contemporáneo; no contento con la sociedad que lo rodea y en la que lamentablemente nació, plantea gracias a su admirable saber un mundo nuevo con políticas nuevas e irrisorias, en donde los más débiles se superponen frente a los más ricos y los negros golpean con verborrea y armas ilusorias a los blancos que administran el Estado y el sector privado entero. Pero precisamente los más desposeídos son los amigos que Ignatius necesita para lograr su objetivo, y ellos son los que llenan este hermoso libro de acciones que no podrían jamás verse en un mundo real y que sólo cabrían para dibujarse en un espacio y un tiempo ficticios como éste. Todo lo anterior, a pesar de que se haya considerado por los venerados críticos que Toole era un individuo homosexual, y por lo mismo un marginado infeliz, motor que para los opinólogos de las letras fue fundamental en la creación de esta novela.

Esta tragicomedia no los dejará indiferentes, pues son muchos los detalles que pueden asombrarlos y no pocas las arrugas, muecas y caras llenas de espasmos que causarán en sus surcos faciales las líneas estrepitosas de esta póstuma novela, decorada con imágenes inapreciadas por los críticos, degradantes y desgastantes, cuyas particularidades se inscribieron orgullosas en el tiempo.

Nocturna (Guillermo del Toro & Chuck Hogan)

Nocturna (2009)
Guillermo del Toro & Chuck Hogan
Editorial Suma de Letras
PrecioReferencial: CL $14.000
560 páginas

"Nocturna" es el primer libro de Guillermo del Toro (ayudado por Chuck Hogan) y el primero de la "Trilogía de la oscuridad".
Sí. Es de Vampiros. Pero ¡alto!. No es el típico libro del vampiro clásico que sufre ante objetos religiosos, ni del vampiro gay con mangas anchas y vuelitos , ni del vampiro atractivo sexualmente, ni menos del vampiro lindo seductor de quinceañeras que se alimenta de dieta blanda. ¡No señores!, es del peor vampiro de tus pesadillas, del más horripilante ser sediento de sangre que puedas imaginar, ¡y eso se agradece con creces!

Todo comienza con el aterrizaje perfecto de un avión de pasajeros en el aeropuerto de Nueva York. Todo bien hasta ahí, hasta que las luces del avión se apagan y no se puede establecer ninguna comunicación con la tripulación. Luego de despejar algunas dudas, se sospecha que algún tipo de virus ha matado a la gente del avión, por lo tanto se aisla y llaman a nuestro héroe experto en control de epidemias: Eph.

Después de encontrar a cuatro sobrevivientes y llevar a todos los muertos a la morgue, se dan cuenta que en el avión desaparece una "cómoda" (un ataúd) el día de un eclipse solar donde todo Manhattan estaba pendiente. Y comienza la pesadilla. Los contagiados sobrevivientes comienzan a mutar y desean sangre. Los muertos se levantan de la morgue y vuelven a sus casas para sufrir la metamorfosis hombre-vampiro.

Los vampiros de este libro más bien parecen zombies. No son muy inteligentes y sólo tienen un deseo de sangre muy evidente. ¡Y tampoco muerden!. Utilizan una especie de aguijón para atacar a sus presas. Eso sí, sufren con el sol, las estacas y la plata. Nada que hacer los artilugio religiosos acá.

Gracias a Dios, siempre para estos casos hay alguien que sabe todo: que son, de donde vienen, cómo hay que matarlos, quién es el que está detrás de todo esto, etc. Obviamente que nadie le cree hasta que las cosas son muy evidentes. Este personaje en el libro se llama Setriakan. Un viejito que conoció al vampiro "maestro" en los tiempos de la segunda guerra mundial, más específicamente cuando estaba de prisionero en un campo de exterminio nazi. Ahí fue cuando juró que mataría a "El Amo" aunque fuese lo último que hiciera en su vida.
Y así se reunen Ephr (con una separación y un hijo que ama a cuestas), Setriakan y la infaltable mujer acompañante que va a todas, en este caso, Nora.

El libro también cuenta las historias de los supervivientes del avión y de su metamorfosis. También hay unos pasajes paralelos de los muertos vivientes y la lucha de otros personajes que probablemente tomarán más protagonismo en las otras dos partes de la trilogía.

Para aquellos que les gustan las historias de vampiros malos, del tipo "Salem's Lot", este libro les va a entretener. Es de muy fácil lectura y mantiene el suspenso por lo menos casi toda la primera mitad.
Desde otro punto de vista, los personajes son un calco de las típicas aventuras de este tipo. El bueno es bueno, el malo es malo, el que sabe todo nadie le cree, etc. Por lo tanto no hay mucho aporte en ese sentido.
Bueno para pasar el rato.

Una Novela China (César Aira)

Una Novela China (1987)
César Aira (1949- )
Ed. De Bolsillo (2004)
Precio Referencial $6.000
174 Páginas

Llegué a este libro, como a muchos otros, de oídas. La curiosidad normalmente puede más que cualquier motivo bien fundado y fue justamente lo que fomentó haber oído, más que sobre esta novela en particular, sobre el autor de ella. ¿Qué es lo llamativo?, ¿qué es lo que a un lector como cualquier otro hace que, entre todas las novelas que posee frente a sí en los estantes de la librería escoja precisamente este pequeño libro de César Aira?, pues bien, en mi caso, como ya adelanté, fue la curiosidad.

Ya había oído alabanzas sobre el estilo literario de Aira, sobre la multiplicidad de sus temáticas, sobre el buen uso del lenguaje, acerca de cómo va creando imágenes y muy especialmente sobre cómo escribe (un autor que despacha alrededor de dos libros promedio por año y que acostumbra a escribir novelas de pequeña extensión, que realiza como si se tratase de un ejercicio de un único aliento, escribiéndolas prácticamente de golpe). Entonces, ¿con qué me encontré al leer Una Novela China?. Con una historia bastante bien narrada (aunque seamos honestos, está lejos de ser brillante), que relata el artificio de amor de un hombre Chino extremadamente inteligente y creativo, que adopta a una bebé montañesa (al decir montañesa piensen en el equivalente a un aborigen) para casarse con ella para cuando ya esté medianamente crecida, esto en parte con el afán de romper los dogmas pequeños burgueses existentes en esta antigua China –lo que de por sí como fundamento en la historia no deja de ser extraño, por cuanto el admirable protagonista es un hombre que siempre pone su genio al servicio de la sociedad y más que en esa decisión que marca su vida nunca manifiesta conductas rupturistas ni medianamente rebeldes- y principalmente con el fin de granjearse la posibilidad de conocer el amor él, quien ha lo ha dejado de lado para dedicarse a un sinfín de creaciones y labores. Como es obvio a estas alturas, la historia sucede en China, hace varias decenas de años atrás, en un viejo poblado bastante cerca de las montañas; no me pidan que precise más sobre esto porque el autor tampoco lo hace, quedando lo demás en las tinieblas. Hasta acá quizás suene bien, y quitándole encarecidamente cualquier sesgo de reproche moral –que no es el caso- podemos resumir que esta historia es la de un hombre Chino que adopta a una pequeña para luego desposarla, es decir, la historia del padre que cría a una pequeña solo para luego hacerla su mujer, un perfecto caso de incesto aunque nunca se use esa palabra con toda la carga violenta que posee. Y, sin embargo lo anterior, la historia está narrada con tal neutralidad, con tal cariño hacia el protagonista, con tal cuidado por la estética de la misma historia, que más bien se transforma en la historia sobre el intento de un hombre -quien intelectualmente bordea la genialidad- para amar a toda costa. Ese ambiente, aquel dejo agradable que produce la novela es mérito completamente del autor.

No deseo ser injusto, Una Novela China merece el tiempo que le dediqué. Como dije es una novela muy bien narrada, con buenos momentos y una historia bastante atractiva desde el punto de vista literario; parece perfectamente una historia mitológica China. El lenguaje del autor es límpido y llano, sin torpes pretensiones y esta novela en especifico puede ser leída de un tirón. Tiene sus defectos, es claro, pero en la suma final satisface la curiosidad del lector que desea tomar una justa muestra de la literatura Argentina contemporánea.

Synco (Jorge Baradit)


Synco (2008)
Ediciones B
Jorge Baradit (Valparaíso, 1969 - )
304 páginas
precio referencial: $12000


Las expectativas eran altas. Y ahora, que recién terminé de leerlo, puedo decir que se cumplieron a cabalidad.
Al comienzo, no estaba muy seguro para donde iba la cosa. Mucha parafernalia con respecto a SYNCO y yo cachaba menos que Martina de este extraño Chile. Aunque la prosa desquiciada de Baradit siempre me hizo seguir con gusto la lectura, sentía que la historia no daba con el tono.
El ir avanzando en la novela, me hizo ver el error de mi impresión inicial e ir desenmarañando la verdad tras el sueño socialista cibernético de Allende.
Synco es una especia de distopía retrofuturista. Muestra una sociedad chilena cuasi-perfecta que vive bajo el amparo del régimen de un Allende apoyado por este monstruo de sangre metálica que yace bajo Santiago.
Son innegables los paralelos entre Martina Aguablanca y Mariana (Ygdrasil). Ambas mujeres solitarias que se ven envueltas en problemas y conspiraciones que van casi más allá de su propio entendimiento. Y podría seguir...
En este universo Baraditiano, universo en el que no hubo golpe de Estado el '73, universo en el que Michelle Bachelet murió y en el que Miguel Serrano es canciller. Baradit crea una realidad paralela para poder construir su historia, y eso quizás le cuesta la poca dinámica que hay en el comienzo. Mal que mal, tiene que hacernos entrar en el juego.
Así, de a poco, uno se va haciendo cómplice de Martina Aguablanca en esta travesía por el Chile cibernético que se retrata en Synco. Vamos acompañando a la protagonista en sus reuniones con Flores, Lagos, Pinochet, etc. De a poco vamos descubriendo qué y cómo es Synco.
Quizás Martina sea un poco monótona en sus reacciones frente a las figuras políticas con las que se reúne y, al final, termina enfadando a cada una de ellas.
Ya avanzada la lectura, vemos las descabelladas teorías que tejen Serrano por una parte y el mutilado y semi-vivo Altamirano por otra. Desde variaciones del espacio-tiempo a extrañas conspiraciones ultrasecretas. Esas fueron las partes más delirantes y desquiciadas de la novela. Además de las que más disfrute.
Otra vez, tal como en Ygdrasil, Baradit me sorprende con el final. Un final que no esperé ni en mis más extraños sueños y un final que me encantó demasiado.

El guardián entre el centeno (J.D. Salinger)

The catcher in the rye (1951)
Alianza editorial

Jerome David Salinger (1919)

232 páginas

Precio referencial: $10.000


Gin a body meet a body
Comin thro' the rye,
Gin a body kiss a body,
Need a body cry?
Robert Burns, poeta escocés (1759-1796)

Esta novela es un clásico de la literatura estadounidense y de la cultura universal, cuya publicación provocó muchas polémicas en el año que salió a la luz, por el contenido sexual –inestimado en nuestros tiempos- y el lenguaje explícito que se ocupó de plasmar el autor en todas las admirables páginas que lo componen.
El libro en sí nos cuenta las peripecias de un chico de 16 años, Holden Caulfield, quien nos relata en primera persona los hechos. Éstos ocurren en su mayoría en la ciudad de New York, después de que Holden se percata que ha reprobado el año en la escuela secundaria que lo cobija durante la mayor parte del año, Pencey Prep, cuarta institución a la que ha asistido el protagonista, cuya única materia que interesa a nuestro expulsado héroe son los ejercicios de redacción y de creación que imparten algunos maestros. 

Es así como nos cuenta la relación que sostiene con sus compañeros de escuela: el típico “espinilludo” que todos tuvimos de compañero alguna vez, el chico “ganador” que sale con todas las chicas o el imbécil extraño a quien nadie entiende. Toda esta fauna, que todos podemos reconocer y corresponder con personajes reales de nuestras lejanas clases en la escuela, es la que acompaña a Holden en su simple y maravillosa historia. Pero también hay personajes incógnitos de la ciudad, quienes sólo tienen la función de seguir acompañando a nuestro joven y a su gorra roja por entre las calles de la gran ciudad de New York, pues él, como buen ejemplo de un ser humano asocial e hijo de la soledad, a veces tan ansiada, evita constantemente el contacto con otra personas que haya conocido con anterioridad, cayendo dentro de la excepción el Señor Antolini, antiguo profesor que amablemente lo cobija en su hogar. Sin embargo, los anónimos ya mencionados son hombres y mujeres con los que Holden sí desea tratar, como la prostituta con la que se ensaña en una pelea o el taxista a quien le hace una maravillosa pregunta, la cual lo mantiene hace ya tiempo plenamente intrigado: ¿Dónde van los patos del Central Park en invierno, cuando el lago se hiela? Es realmente un cuestionamiento tan básico que por lo mismo nunca se olvida, fuera de toda filosofía compleja y cercano a una realidad central que empapa todos los párrafos del libro.


Con respecto a los personajes que vamos encontrado a medida que avanzamos, también es importante recalcar la figura de D.B, su hermano mayor, exitoso escritor, Allie, su otro hermano, muerto por leucemia, y Phoebe, su pequeña hermana de 13 años, bella, inteligente y demasiado madura para su edad, a quien cuenta su oculto deseo: convertirse en el guardián entre los campos de centeno, cuya labor sería evitar la caída de los niños al vacío.

En fin, considero que seguir entregándoles datos más específicos sobre la gran cantidad de elementos interesantes y dignos de atención que posee esta pequeña novela sería asesinarles las probables ganas que sienten en este momento de leerlo y devorarlo en pocos días. Con respecto a esto, y para concluir, haré alusión a un dato rosa que rodea el libro y que tiene que ver también con un asesinato....Un famoso asesinato. Se dice que Mark David Chapman, el hombre que mató con cinco disparos a John Lennon en el año 1980, fue influenciado por este libro para llevar a cabo su plan contra el mítico cantante de The Beatles, puesto que posterior a su crimen se encontró el libro entre los pertrechos que lo acompañaban.

Diez (Juan Emar)

Diez (Originalmente publicado en año 1937)
Juan Emar (1893-1964)
176 Páginas
Tajamar Ediciones (año 2006)
Precio Referencia $8.500


Para intentar con mediano éxito entender Diez del escritor chileno Juan Emar hay que leerlo teniendo como punto de partida el contexto en el cual fue escrito. Era principios de siglo en Chile (s. XX), y en nuestra literatura reinaba el criollismo, se escribía sobre los campos y sobre el hombre y la tierra. Ello no debe sonar a critica, pero a Juan Emar (seudónimo proveniente de una transformación fonética del francés J'en ai marre, que quiere decir “estoy harto”) aquella corriente le quedaba francamente pequeña. Él era un hombre retraído, pero de mundo, y nuestra literatura chilena tenía mucho de provincial. En aquella misma época nos encontramos en Europa con el nacimiento de fuertes corrientes artísticas y culturales, el cubismo, un poco después el surrealismo, el creacionismo en Chile mismo, etc. En aquella época, además, era muy importante adscribirse a alguna tendencia, romper con lo establecido, crear en todo el sentido de la palabra, hacer del arte un motor del mundo. Hoy en día, claro está, ya no existen grandes corrientes culturales, ni podemos citar de memoria a cuál correspondería cada uno de los autores de nuestro siglo, quizás por ello nos sea más difícil comprender ese aspecto rupturista y casi ideológico. Diferente fue en la época de Emar, y él mismo, entre todos ellos, fue un aventajado.

Juan Emar es único en su tipo en nuestra literatura nacional –y seguramente también a nivel sudamericano– y en tal entendido me parece que debe ser leído. Su libro de cuentos llamado Diez, es una de las muestras más claras sobre su originalidad y sobre la radicalidad de su propuesta. Se le incluyó entre los surrealistas, los creacionistas, en el cubismo, se le ha llamado reiteradamente Kafkiano (y no olvidemos que las primeras traducciones de Kafka al español comenzaron a circular con posterioridad al año 1940, es decir, posteriormente a este libro de cuentos), y todo ello, al leer Diez, parece acertado, todo a la vez, incluso en sus inconsecuencias. Diez tiene una construcción simbolista, un lenguaje muchas veces más cercano a las matemáticas que al arte de las letras (largas enumeraciones, referencias métricas a un sinfín de lo que parecieran ser sinsentidos), y sin embargo, todo él en función de sus narraciones, de la estructura de sus relatos, cuentos sometidos a su vez, de manera muy latente, a la supraestructura que conforma el libro con sus diez narraciones como totalidad; las formas no han sido dejadas de lado, y son materia de análisis para entender el fondo mismo.

Juan Emar es como Kafka, y es como Huidobro, y sin embargo, no es como ninguno de los dos al mismo tiempo. Si han leído a Kafka sabrán apreciar a Emar, le darán la oportunidad de entender de qué se trata su propuesta, su ruptura con todo el arte existente en su época y lograrán entender por qué aún se mantiene vigente y por qué hay tantos tratando de recuperarlo del semi anonimato. Si han leído a Huidobro entenderán el afán creador de Emar, toda su fantasía, todo su realismo nuevo. Y si cotejan las fechas, los años, las épocas, se darán cuenta que acá hay un precursor, uno de los pocos a los que podríamos catalogar como verdaderamente originales. En mi humilde opinión, pocos ha habido tan grandes como Emar en la literatura chilena y sudamericana, no obstante, su figura sigue existiendo en un segundo plano.

En el prologo que Neruda hizo a una de las ediciones de Diez de Juan Emar señaló lo siguiente, frase que usaré como corolario a esta pequeña reseña: “Y sépase que este antecesor de todos, en su tranquilo delirio, nos dejó como testimonio un mundo vivo y poblado por la irrealidad siempre inseparable de lo más duradero”. Nosotros hemos tenido entre los nuestros a un creador de lo que aún no había sido siquiera nombrado.

Nicanor Parra (Poemas para combatir la calvicie)

Poemas para combatir la calvicie (1929)
Fondo de cultura económica

Nicanor Parra (1914)

392 páginas

Precio referencial: $7000


Ni muy listo ni tonto de remate
Fui lo que fui: una mezcla
De vinagre y de aceite de comer
¡Un embutido de ángel y bestia!

Chileno. El poeta chileno por excelencia. Nicanor Parra es conocido porque cada palabra suya, cada verso suyo es una ráfaga de polémica voluntaria o no frente a muchos de los temas irrisorios posibles, que para él vienen siendo prácticamente todos: desde el comunismo, el fascismo y la religión, hasta la vida con sus vueltas, el ser humano con sus peripecias e incluso él mismo. Por esta misma razón se ha ganado la simpatía de muchos lectores empedernidos y de otros no tan entusiastas durante toda su trayectoria poética. Sin embargo, también ha causado repulsión, pues cuando los dardos entiéndase estos como poemas espinosos o artefactos burlescos van desde una mano hacia todos los flancos, el dueño de la extremidad es el culpable y el punto fijo de todos los ojos apremiantes.
Pero nuestro Parra no es un ser monocromático. Es una bomba de contradicciones atractivas. No sólo tiene alma de poeta, sino que también de científico. El viejo de mirada pícara y sonrisa agradable también estudió Física en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, campo que perfeccionó en Estados Unidos especializándose en Física Nuclear y que concretó magníficamente estudiando Cosmología nada más ni nada menos que en la Universidad de Oxford, Inglaterra. Lo dicho es muy significativo, pues con esto los hechos nos quieren contar sobre su carácter y personalidad, motores centrales de sus irreverentes poemas, los cuales viven en una estrechez constante entre ficción y realidad, entre lo más abstracto, indecible y artístico frente a lo más real, manifiesto y racional. Es una pugna reproductiva entre el Hamlet que hasta el día de hoy traduce con esmero el poeta y el Sir Isaac Newton que tanto admira en sus teorías de acción-reacción, cuyo coito produce un engendro que es el Principio de Incertidumbre de Heisenberg que a mi parecer no nos trajo más que pocas certezas en una fórmula y una hija que llora en el valle de las lágrimas, en el valle de los opuestos de Lao-Tsé, cuya filosofía nuestro hombre venera con respeto.


Es curioso (¿cierto?) que en estas líneas no hable del libro en sí y me centre con entereza en lo que es Nicanor Parra y lo que lo rodea. Con respecto a esto: en primer lugar, daré en el segundo lugar la razón por la cual la reseña lleva en inicial término su nombre y no el cómico titulo de la obra de la que hablamos. Segundo lugar, disculpen, pero fue imposible no acatar el “¡stop!” de su temple antes de decir unas pocas palabras sobre el compilado, que a todo esto recomiendo precisamente por su excelente recopilación de los mejores poemarios y poemas de Don Nica, fiel reflejo de todo lo que fue, es y probablemente será, y además por el bajo precio para la galería, claro está al que pueden encontrarlo en las librerías. Consíganlo como puedan, y si están impacientes y no pueden aguantar el no tenerlo sobre su mesita de noche, pregunten en todas las bibliotecas; ellas lo quieren bien.
En fin, y como le decía hoy a una buena amiga, un hombre cuyos ingeniosos versos son intraducibles y casi intransmitibles, pues van dirigidos en su mayoría y sin querer al chileno medio. Por esto es una pena lo realmente dificultoso que puede llegar a ser que alguna vez triunfe frente al Premio Nobel. Pero no se aflijan, es posible que él ni se entere de esta realidad, y que si lo hace, no le importe demasiado.
Porque Parra con su inteligencia y su magia se ganará el corazón voraz de todos ustedes, es urgente que antes de morir lo conozcan, lo lean y comprendan todo lo que es para la literatura y todo lo que su extensa obra significa.

The Rabbit Factory (Marshall Karp)

The Rabbit Factory
Marshall Karp
632 páginas
MacAdam/Cage Publishing
Hardcover: US$16.49. Paperback: US$11.90 (referencia: amazon.com)


Desde que mi edad constaba solamente de un dígito que he sido una absoluta fan de los misterios. Actualmente mis búsquedas se han especificado aún más y ando en eterna caza de nuevos “murder mysteries” o “misterios de asesinatos”. Es así como encontré las novelas de Marshall Karp.


Este autor estadounidense nacido en Manhattan desarrolló gran parte de su carrera escribiendo comerciales, sitcoms, una obra de teatro e incluso una película pero no fue mayormente conocido hasta su incursión como autor en los últimos años.


“The Rabbit Factory” (o “La Fábrica de Conejos”) es la primera de tres novelas que tienen como principales personajes a los detectives Mike Lomax y Terry Biggs, quienes forman parte del escuadrón de policía de Los Ángeles, California. Dentro de dicha jurisdicción se encuentra ni más ni menos que el distrito de Hollywood, lo que permite al lector adentrarse en aquel día a día del estrellato que nos es habitualmente invisible. El trabajar en Homicidios trae consigo un mundo más bien crudo donde el “alto perfil” de las víctimas hace que el tiempo siempre apremie y la trama se desarrolle con cierta sensación de urgencia. Los protagonistas, y en general los personajes, enfrentan esta cotidianeidad con una “brutal honestidad” sumada a un humor mordaz, muy inherente al diario vivir masculino. (Esto fue particularmente interesante de leer desde una perspectiva femenina). Lo cual los humaniza enormemente a ojos del lector.


En esta ocasión la historia comienza con el asesinato del actor que personifica a Rambunctious Rabbit, la mascota estrella del parque de diversiones Familyland, perteneciente a Lamaar Studios. Todo parecía indicar que el crimen se debía a la situación particular de la víctima hasta que otros asesinatos relacionados a la compañía son cometidos. Los detectives Lomax y Biggs deben desentrañar este caso con la inmensa presión política, de los medios y del estudio detrás.


El estilo fresco de esta historia cautiva desde el principio haciendo que las 632 páginas se hagan escasas y el lector ansíe comenzar el siguiente misterio.


Como recomendación personal sugeriría a los lectores que consiguieran la versión en idioma original de ser posible, ya que hay un constante flujo de bromas y dichos que probablemente se pierdan en la traducción.

El día de la Independencia (Richard Ford)

El día de la Independencia
Autor: Richard Ford (16-02-1944)
566 Páginas

Editorial Anagrama
Precio Referencial:$15.000

Esta novela, titulada El día de la Independencia, narra los acontecimientos que suceden en la vida de Frank Bascombe, agente inmobiliario –corredor de propiedades, diríamos acá– durante los días que preceden, hasta el mismo día de celebración de la declaración de independencia estadounidense. La historia es sencilla: un hombre que ya ha pasado la medianía de su vida, trabajador comprometido con sus labores, divorciado, padre de dos hijos que no ve con la frecuencia esperada en razón principalmente de su estado civil, además de un tercero que ha muerto al poco tiempo de nacer, tratando de vivir su vida, de subsistir en lo que el destino le ha granjeado, bastante distinto, esto es seguro, a lo que él alguna vez se propuso para sí mismo. No hay mucho más que agregar y probablemente en ello radique la grandeza de este libro ganador del premio Pulitzer y del premio PEN/Faulkner, ambos durante el año 1996.

Entonces, ¿dónde se encuentran las virtudes de este relato?, probablemente en su atmósfera, en su estilo narrativo y en la simpleza y cotidianeidad de su argumento. Lo pongo en palabras: la narración nos sitúa inicialmente a un pequeño poblado, en el cual Frank Bascombe realiza sus labores de agente inmobiliario, teniendo que dar en el gusto a sus clientes para poder cerrar las compraventas de las propiedades, para poder ganarse la vida; nada muy distinto a una vida cualquiera, a una persona cualquiera trabajando tras su escritorio para ganarse el sustento día tras día. Luego se suceden los problemas con su hijo –durante un viaje que el protagonista organiza con el fin de pasar algún tiempo con él, intentando fortalecer y reconstruir sus relaciones- , quien pasa por una etapa bastante compleja, acentuada por su lejanía, por el divorcio de sus padres, por tener un padrastro, por el simple hecho de ser un adolescente. A todo ello además lo rodean los problemas respecto a las relaciones de Frank, ya sea con su actual pareja a quien no sabe si ama, si se proyecta con ella, o si simplemente se trata de una buena compañía, o ya sea con su antigua esposa, respecto a quien se repite preguntas no tan distintas a las anteriores, aunque el contexto sea muy diferente.

Durante toda la lectura se encuentra muy latente, como motor de la misma historia, el estado anímico del protagonista, su sensación de que a su edad probablemente ya no hay mucho más que esperar de la vida, que las metas y sueños que no lograron cumplirse (en su caso un buen matrimonio, una buena relación paternal) simplemente ya no podrán hacerse, no a estas alturas. Y no es negativismo lo que se huele en el ambiente, ni siquiera pesimismo; es, en cambio, una especie de conformismo con la vida, una suerte de aceptación de todo lo que ha sucedido en el pasado, esa carga infalible pero no por eso más llevadera es, en otras palabras, el desaliento mezclado con la inercia (¿le suena a alguien esto demasiado ajeno?).

El lenguaje de Ford es simple, a veces bastante mundano, dando espacio a ironías y a diálogos que se construyen con un hablar muy coloquial que se siente bastante real –ello si obviamos la edición un tanto españolada que seguramente caerá en las manos del eventual lector, donde los modismos yankees son traducidos por locuciones de origen español, lo que de todas maneras no está sobrecargado así que en ningún caso llegará a ser molesto– ello hace de este libro una novela de lectura bastante ágil, lo que complementa de manera perfecta su temática fácilmente identificable.

Ford es de esos autores vivos que se encuentran definiendo en parte la literatura actual. Aquellos de los que bien vale la pena estar atentos para ver qué será lo siguiente que nos ofrecerán, cuál será su próxima creación. Siendo yo un lector preferentemente de clásicos para mí ha sido un gusto encontrarme con Richard Ford, autor contemporáneo, de quien me atrevería a apostar a que en las próximas décadas, independiente de lo que suceda con él de aquí en más, aún se encontrará vigente, no sólo por la calidad de su estilo, sino que principalmente por su forma de retratar el día a día de un hombre cualquiera de nuestra sociedad.

La diversidad de la ciencia. Una visión personal de la búsqueda de Dios (Carl Sagan)

La diversidad de la ciencia. Una visión personal de la búsqueda de Dios (2007)
Edición Planeta

Carl Sagan (9 de noviembre de 1934 - 20 de diciembre de 1996)

300 páginas

Precio referencial: $21.000


“Después de todo, cuando estás enamorado, quieres contarlo a todo el mundo. Por eso, la idea de que los científicos no hablen al público de la ciencia me parece aberrante”.


Hoy se cumplen 75 años del nacimiento del gran astrofísico y divulgador científico estadounidense, Carl Sagan, y quiero en este momento rendirle un modesto homenaje. Su nombre es conocido a nivel mundial porque dedicó toda su vida a la investigación astronómica en particular y científica en general, y a la difuminación de los saberes de esta área hacia la buscada mayoría de los que no forman parte del bloque ínfimo –hoy, gracias a él- del plano de la ciencia que se mantenía hermético en cuanto a los descubrimientos y teorías. Deben recordar ustedes la serie documental que se transmitía en televisión abierta para Chile, llamada Cosmos y la película de ciencia ficción, Contacto, basada en un libro del astrónomo. Ellas dos son sólo ejemplos de todo el tiempo en vida que dedicó Carl Sagan a cumplir su objetivo.
El libro póstumo que en esta ocasión nos ocupa es hasta el momento el único texto de Sagan que he podido leer por completo. Lo leí en muy poco tiempo y fue un golpe fulminante a las ideas que en ese tiempo tenía. Es, sin duda, una tarea no poco compleja el reseñarlo, pues está compuesto por la transcripción de una serie de conferencias que dictó el científico en diferentes lugares de EE.UU, cuya recopilación corre a cargo de su esposa Ann Druyan, y de una serie de preguntas y respuestas que se llevaron a cabo pasadas ya las palabras del investigador de origen judío.

En este libro el autor hace un paseo filosófico por el concepto de divinidad a lo largo de la historia y nos deleita además con datos científicos que muchas veces pueden ser ignorados si es que uno no se encuentra en la literatura con un hombre como éste, la cual incluye fotos en colores de galaxias, nebulosas, sistemas solares y gráficos explicativos que tratan de informarnos a grandes rasgos de los avances de las diversas ramas científicas. 
Nos enseña en estas páginas estelares que la humanidad a lo largo de la historia se ha comportado de una manera egocéntrica, pues ha puesto al planeta que habitamos siempre en el centro de todo. Considera la idea de Aristóteles y Ptolomeo diciendo que su concepción de la Tierra como centro del Universo dio el punto de partida a la soberbia del hombre en relación a su posición en el inmenso cosmos, para pasar luego al vanaglorio conocido de las ideas revolucionarias de Copérnico y de Galileo. Y es que es verdad, no somos más que un puntito azul pálido (“a pale blue dot”) que contiene y ha contenido sangre, guerras, llantos, amor, odio, a mi y a ti mismo, cuyo circular desplante a su vez se ubica en una Vía Lactea que es inconmesurable y que es también una pequeña fracción de una grandeza que aún espera por ser recorrida. También nos cuenta en su libro sobre el proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence), que consiste en la utilización de computadoras de todo el mundo para la búsqueda de vida extraterrestre, legado cuya importancia considero fundamental, pues de esta manera todos podemos participar desde nuestras casas del entusiasmo de un planeta que se caracteriza por ser curioso. 
Sin embargo, y alejándose de la ciencia –o acercándose, según como se mire- el astrónomo nos habla también de la existencia de Dios, de la búsqueda angustiosa de lo divino y del sentimiento religioso que significa mirar de noche al cielo estrellado, actividades que han ocupado al ser humano durante todo su caminar. Por último, también nos comenta sobre el destino de la Tierra y los pasos a seguir en la aprehensión del cosmos a través del intelecto, capacidad y facultad humana que admiró en vida e idea que nos trata de inculcar durante el transcurso de la lectura. Es, y en resumen, una mirada personal de la experiencia del autor con el Universo que lo rodea, la cual se extrapola inevitablemente a las experiencias de todos los que habitamos en el pequeño y pálido puntito azul.
Somos polvo de estrellas, nos dijo y nos repitió muchas veces. Hoy debemos estar orgullosos de eso.

El Terror (Dan Simmons)


EL TERROR

Autor:Dan Simmons
780 Páginas aprox
Editorial: Roca.
Precio Referencial:$12.000


Dan Simmons es un reconocido escritor de ciencia ficción, cuya obra más difundida es "Los cantos de Hyperion", formada por 4 novelas. Sin embargo, Simmons también suele escribir novelas de misterio y terror que dejan huella y premios, como es el caso de "La canción de Kali" y "Un verano tenebroso", entre otras (ambas muy recomendables).

Pero ahora hablaremos de "El Terror" y del enigma que encierra esta historia de la vida real que inspiró a Simmons.

"El Terror", nos cuenta la extraordinaria odisea vivida por 130 hombres a bordo de los barcos "Erebus" y "Terror" (de ahí el nombre), cuyo objetivo era encontrar, por allá por 1845, un paso marítimo por el norte de Canadá: el Pasaje Noroeste.

Los barcos zarparon desde Inglaterra en Mayo de 1845 bajo el mando de Sir John Franklin, un experimentado navegante. Estaban muy preparados para largas expediciones y llevaban raciones en abundancia para un par de años (comida enlatada mayormente).

El Erebus y el Terror habían recorrido suficientes kilómetros en otras expediciones, como para ser considerados vehículos seguros en la gran empresa de Franklin. De hecho, los barcos estuvieron cerca de estas latitudes, bajo el mando de Ross en investigaciones científicas en la Antártida. Pueden encontrar nombres como "Monte Erebus", "Monte Terror", o "Erebus and Terror Gulf" en Google Earth.

Despues de zarpar, los barcos nunca regresaron. Sólo fueron divisados por última vez por unos balleneros tres meses más tarde. El enigma de su desaparición y muerte de su tripulación, se han transformado en uno de los grandes misterios de la navegación de todos los tiempos. Tan apasionante para algunos que se puede comparar a lo que causa el Titanic en otros.

En 1850 partió la primera expedición para encontrarlos y encontraron restos de 3 tumbas en la isla Beechey pero ningún tipo de información más. En 1854 un marino explorador supo a través de los esquimales de la zona que varios hombres blancos habían muerto de hambre y practicado el canibalismo. Además trajo algunos objetos que se relacionaron con la tripulación.

Debido a esto, otra expedición organizada por la esposa de Franklin, fue a inspeccionar y encontraron en una columna de piedras montadas un documento firmado en dos fechas: mayo 1847 y abril de 1848. La segunda fecha estaba firmada por Francis Crozier, el capitán del "Terror" e indicaba la fecha de deceso de Franklin, y explicaba que habían abandonado los barcos atrapados en el hielo eterno.
Se encontraron también cuerpos (algunos de ellos momias en perfecto estado de conservación), equipo abandonado, hombres extrañamente decapitados y miembros cercenados.

En fin, muchas expediciones y estudios (hasta el día de hoy) se han llevado a cabo en torno al viaje de esos barcos.

Dan Simmons, nos muestra en su novela cómo vivieron los hombres ese calvario, luchando contra el hielo, el hambre, las enfermedades y hasta con ellos mismos, pero además introduce una variable que hace aún más atractivos los acontecimientos: La presencia de una bestia que caza a los hombres y los acosa durante toda su estadía y desplazamiento dentro de la isla.

Para Simmons, el verdadero héroe de la historia es el capitán Crozier, que tras la muerte de John Franklin (documentada en el documento encontrado en la vida real por la expedición de 1854) debe asumir la responsabilidad y las vidas de toda la tripulación, tomando decisiones que costarán vidas, engaños, traiciones y posiblemente motines.

Lo más atractivo del libro es que el tema de la bestia, es un detalle más, comparado con la problemática del frío y del hambre que en la desesperación de los hombres, los transforma en verdaderos monstruos.

La historia se cuenta desde la perspectiva de distintos personajes (todos reales) mediante diarios de vida (al estilo de Drácula, de Stoker) en distintos momentos en la historia. En el principio los capítulos no están ordenados cronológicamente, pero eso cambia a medida que transcurre el libro.

Altamente recomendable.

El ruido y la furia (William Faulkner)

El ruido y la furia (1929)
Edición Alfaguara

William Faulkner (1897 - 1962)

360 páginas

Precio referencial: $20.000


Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia.
William Faulkner (1897-1962)

“El ruido –o el sonido, el estruendo, el estremecimiento – y la furia” es el más reconocido y renombrado libro del granjero y escritor alcohólico William Faulkner; además de ser para mi uno de los libros más expresivos y quemadores de ojos que conozco, partiendo por su atractivo y violento titulo, pasando por los fluidos insanos que Benjy, el enfermo mental, expulsa diariamente a causa de su hidropesía y finalizando por todas las temerarias letras, críticas y estudios que se han consagrado en su nombre, incluyendo esta mi inconsecuente reseña.
Este libro es algo demasiado aplastante como para ser verdad, lo que lo convierte en perfecta ficción. Cuatro segmentos de cuatro elementos (Benjy, Quentin, Jason, Dilsey) de la familia Compson, orgulloso linaje del sur profundo de los Estados Unidos, quienes ven el mundo con sus propios ojos y que lo narran a su manera, siempre bajo la luz del intermediario por excelencia que son las palabras. Están plasmados en las líneas de este texto diversos pensamientos y emociones que son puros engendros del caos, las cuales se manifiestan por medio del estilo propio que otorga la técnica de la corriente de la conciencia, cuyos precursores son Virginia Wolff, James Joyce y precisamente el hombre que aquí nos interesa. Sin duda también sentirán la presencia de imágenes que golpearán tu pecho como si tú mismo las estuvieras viviendo a fuego y descripciones que estoy seguro no olvidarán jamás, tales como el intento de plasmar lo que es tan trivial y lamentablemente común hasta el día de hoy, es decir, la violencia intrafamiliar –furiosa, por cierto-, y la exposición por medio de boca de Benjy, quien sin saberlo nos cuenta uno de los remezones mentales más conocidos por todos y menos ponderables por la sociedad en que existimos. Es ésta una sensación que el autor de este libro conoció muy bien en los momentos de escritura que tantos frutos dieron: la ebriedad.


Además, el texto como tal posee incontables detalles y misterios por descubrir, cuales esquivos animales en las profundidades más desconocidas: exquisitas referencias a otras obras literarias –como al Macbeth de Shakespeare, la cual ustedes mismos deberán encontrar y si quieren comentar si ya lo han hecho; acontecimientos históricos reales e importantísimos en la historia de los Estados Unidos de América; ideologías fundamentales de la época que se nos muestra; discusiones de sangre entre el sur y el norte del país y conexiones sospechadas e insospechadas, probablemente pensadas o no por el autor.
El libro es, en fin, una oscura y realista obra de arte que merece ser leída. Una maraña de palabras entretejidas que nos invitan a percibir el mundo tal cual es, en los ojos de cuatro personajes y un autor que se incrustarán sin piedad en sus pasmadas neuronas.

Tres Rosas Amarillas (Raymond Carver)

Tres Rosas Amarillas

Autor:Raymond Carver (25/05/1938-02/08/1988)
158 Páginas
Editorial: Anagrama. Colección Compactos Anagrama.
Precio Referencial:$7.000

He oído la siguiente frase de Kafka en muchas diferentes traducciones, pero todas ellas coinciden más o menos en el siguiente tenor: “Un libro debe ser como un hacha que rompa el hielo que llevamos dentro...” la cita no puede parecerme más adecuada como preámbulo a esta breve reseña, ni su sentido más cercano al impacto que me produjo leer cada uno de los cuentos de Raymond Carver. En esta compilación titulada “Tres rosas amarillas” podemos encontrarnos con algunos de los mejores cuentos de este autor, de quien se dice que Bolaño consideraba probablemente el mejor cuentista del siglo junto a Chéjov.
En estos relatos no hay violencias, ni quiebres rotundos y repentinos en las historias, ni anécdotas dignas de ser recordadas por años; en cambio, chocamos una y otra vez con la realidad rutinaria del hombre promedio estadounidense, hombre promedio que se parece mucho, quizás demasiado, a cualquiera de nosotros, a cualquier otro hombre promedio. En cada una de las historias se suceden actos domésticos, habituales hasta decir basta, en los que casi en secreto la vida de cada cual se va truncando en sus existencias irremediablemente mediocres, planas e uniformes. Demuestra el autor un conocimiento profundo del hombre actual, de los actos que lo rodean, de cómo vamos gastando y desperdiciando nuestras vidas. A veces se torna incluso casi doloroso ver cómo va jugando con sus personajes, de manera equivoca, poniéndolos en sus situaciones cotidianas, tan cotidianas al punto de no dejarles ver cuándo se producen los resquebrajamientos, los momentos de inflexión que van marcando sus existencias, no hasta que ya se ha creado el profundo cisma, momentos que ellos mismos se pierden, de los que son muchas veces meros observadores, incapaces de dirigir. Todo es tan lógico como logra serlo irrazonable. Son instantáneas de vidas cualquieras.
El lenguaje utilizado por Raymond Carver merece mención aparte. Es de un minimalismo pragmático, funcionalmente escueto, como si fuera el reflejo material de las vidas que va mostrando. Es tan económico, tan preciso en sus palabras, que leerlo es un acto balsámico, que se desarrolla con una facilidad inmensa y que nos lleva con una rapidez inusitada a las últimas páginas de cada uno de los relatos y al final irrevocable de cada uno de sus libros.
El último de los cuentos de este volumen, el que da titulo a este compilado –Tres rosas amarillas– es una obra maestra: la narración ficticia de los últimos momentos del gran maestro del cuento Antón Chéjov. No deseo explayarme eternamente en él –bien podría hacerlo, o al menos hacer un buen intento– pero para lograr convencimiento diré únicamente que la primera vez que lo leí (y fue lo primero que leí de Carver) fue como introducción a una antología de escritores del siglo de oro Ruso. Ahí estaba, entre Tolstoi, Dostoievsky, Andreiev, el mismo Chéjov… y no creo equivocarme al decir que no deslucía entre aquellos gigantes.
Carver es de esos autores que te lleva inevitablemente a buscar el otro libro que aún no lees de él, a buscar lo que todavía no has descubierto, a encontrar entre las líneas ya leídas previamente aquello que no viste la primera vez que pasaste por ellas. La sensación que deja cada uno de sus relatos es una frase que robo, cómo no, de otro autor que no cito simplemente por egoísmo: “El modo como se nos escapan nuestras vidas es la vida”. Nada más cierto en el mundo de Raymond Carver.


Sherlock Holmes (Sir Arthur Conan Doyle)

Seguramente hay muy pocas personas en el mundo que no han oído hablar de la dupla Holmes y Watson. Traducido a prácticamente todos los idiomas y adaptado al cine una multitud de veces el famoso detective debe ser uno de los personajes más reconocidos de la literatura mundial. Para mí Holmes representa mis inicios en el mundo de la literatura y me recuerda mucho a mi niñez. En mi casa había un tomo de las Obras completas de Sir Arthur Conan Doyle lanzadas por Editorial Aguilar por allá por los años 50, esta editorial publicó un auténtico tesoro en colecciones completas de autores clásicos (Agatha Christie, Alejandro Dumas, Oscar Wilde entre muchos otros) y hoy en día es común ver algunos ejemplares en ferias de libros usados con precios bastante elevados. Creo que la parte nostálgica de mi persona, esa que no quiere dejar de ser niño, se manifiesta en la auténtica obsesión por completar la colección de Conan Doyle (es muy difícil de encontrar) y en el intertanto he ido reuniendo tomos de otros autores, si tienen oportunidad de echar mano a uno de estos ejemplares no pierdan la oportunidad por que realmente vale la pena. Acá les dejo una foto que pude encontrar en la web (de Agatha Christie pero es la misma edición).


Actualmente, por lo menos en Chile, es muy difícil encontrar estas colecciones tan completas de autores que de a poco van pasando al olvido. Tuve la suerte, hace muy poco tiempo, de comprarme un lector de ebooks y poder retomar la lectura de Sherlock Holmes. A pesar de que a estas alturas es poco lo que me queda por leer de él, es muy entretenido releer algún relato o sorprenderse con alguno nuevo y transportarse al Londres victoriano, cuando el mundo era bastante más sencillo y una mente observadora y perspicaz podía desentrañar los más misteriosos crímenes. Holmes fue uno de los primeros en aplicar los métodos de la criminalística moderna para resolver asesinatos, robos u otro delito. Experimentos químicos, recolección de pistas, sumado a cerebro prodigioso (que ya le gustaría a cualquier policía de CSI) le bastaban a Holmes para resolver cualquier misterio y así entregar respuestas a sus aproblemados clientes.

Mucho se ha dicho acerca de que Watson sería el alter ego de Arthur Conan Doyle, lo cierto es que, a diferencia del personaje, este médico de profesión y escritor por vocación terminó con bastante antipatía hacia su creación. La primera vez que trató de matarlo surgieron hordas de fanáticos (seguramente padres de los actuales defensores de series canceladas) y la presión social, a través de cartas y acciones públicas, lo obligaron a resucitar al detective para dar su “último saludo en el escenario” y así calmar a los fanáticos (me incluyo) que leerían a Holmes por siempre. Tiempo después escribiría que el detective era como ese actor que se resiste a abandonar la escena adicto a los aplausos del público. Lo cierto es que Holmes, con su enorme éxito, eclipsó las otras creaciones de Doyle (algunas bastante buenas) y, muy a su pesar, lo dejaron encasillado como un escritor de novelas policiales.

Al finalizar no puedo dejar de recomendar, para los que se “inician” con Sherlock Holmes, dos de las novelas que más me gustan: “El sabueso de los Baskerville” y “El valle del terror”. Dense un tiempo para disfrutar de unas aventuras sencillas y entretenidas, no se arrepentirán.

Los pilares de la tierra (Ken Follet)

Los pilares de la tierra (1989)

Ken Follet
Precio Referencial $17.000

Debo confesar que me encantan los libros extensos, cuando están bien escritos y la historia es entretenida podría seguir leyendo por siempre, queriendo saber con cada nueva página otro secreto del protagonista, otra aventura, otro conflicto, etc. Debido a esto la primera vez que vi “Los pilares de la Tierra” en una tienda de libros me llamó la atención por la extensión más que por el autor, poco había escuchado de Follet (reconozco mi ignorancia) y me sonaba más a autor de thrillers estilo Tom Clancy. Lo cierto es que el libro es atrapante desde el principio, empecé a leerlo ahí mismo en la tienda y quise comprarlo de inmediato, lamentablemente no andaba con dinero así que no fue hasta que mi esposa llegó con el libro como regalo (gracias!) que me lancé a leerlo de veras.

La novela está situada en plena Edad Media (siglo XII), en una época dominada por la Iglesia, la monarquía y la ignorancia, en donde el machismo era una actitud respetada y admirada. Tiene como eje central la imaginaria aldea de Kingsbridge y la construcción de su nueva catedral. Reconozco que a primera vista esto no tiene nada de interesante y no pasa de ser un argumento mediocre para una de las tantas novelas históricas que han salido últimamente, nada más falso que eso. Este es uno de esos libros que no puedes resumir en pocas palabras sin cometer una injusticia enorme, el libro es un viaje al pasado, un retrato de la vida hace diez siglos, tan diferente a lo que conocemos hoy en día, en cuanto al entorno y el estilo de vida, pero muy parecido en lo que respecta al comportamiento y a las emociones humanas. Existe un permanente conflicto entre la justicia y la injusticia, entre el amor y el odio que te mantiene pegado durante las mil trescientas y algo páginas que tiene la obra y cuando terminas no puedes sacarte ese sabor que te deja una excelente película o una novela espectacular, ese sabor que te permite saber que podrías leerte el libro 2 o 3 veces más y disfrutarías de igual forma.

Quizás la única crítica que se le podría realizar al libro es la excesiva descripción técnica en que cae algunas veces el autor. Para alguien como yo, que no tiene ni la más mínima formación en arquitectura o construcción (y menos de catedrales medievales) resulta un poco aburrido y confuso leer sobre triforios, arbotantes, bóvedas de ojiva, etc. Pero se entiende que algunas cosas es difícil describirlas con un lenguaje más natural y, dentro del contexto de la obra, no es necesario comprender al 100% la explicación que realiza el autor para seguir el hilo de la historia.

En resumen se trata de un libro totalmente recomendado y fascinante, para algunos puede ser desmotivante debido a la extensión que tiene, pero no dejen que eso los desanime, ni siquiera se van a dar cuenta cuando ya estén en las últimas cien páginas y deseando que todavía no se termine.