Missing, una investigación (Alberto Fuguet)

Missing (2009)

Alberto Fuguet (Santiago de Chile, 1964 –  )
Alfaguara

386 páginas


precio referencial: $12000

‘Mi tío Carlos Fuguet no era un artista, no era escritor y no me cabe duda que tenía que zafar.
Huir.
Escapar.’

Fuguet maduró. Empezó ‘imitando’ a Salinger y Loriga y hoy publica el, a mi juicio, mejor libro chileno del 2009. Missing.
Esta es la historia de Carlos Fuguet, el tío perdido de Alberto Fuguet. Carlos era algo así como el tío ‘cool/hippie’ que todo el mundo quiere tener y que desea que fuera su padre. Pero Carlos Fuguet tomó decisiones erradas, cometió delitos que lo llevaron a la cárcel y después a desaparecer del mapa, a escaparse, a huir de todo lo que conocía.
Creo que aquí la pregunta más importante no es por qué Carlos quiso perderse, sino por qué su familia nunca quiso buscarlo. Pasaron quince años y una crónica que escribe Fuguet en la revista peruana ‘Etiqueta negra’ es la que gatilla todo esto.
De alguna manera, Alberto también estaba alejado de su familia, en sus libros anteriores aparece constantemente el conflicto con el padre. En ‘Missing’, Fuguet nos cuenta cómo se reconcilió con su padre y cómo empezó a buscar a su tío.
Un día, en California busca el número de un detective privado y lo contrata. Así comienza esta historia. Lo primero que averiguan es que no está preso ni lo ha estado en los últimos años. Tampoco ha sido reportado muerto. Es probable que esté vivo. Finalmente, este detective encuentra unos diez Carlos Fuguet’s en la costa oeste y ahí desiste porque ya no tiene la edad para andar viajando.
Jaime Fuguet, el padre de Alberto, escribe cartas a todas las direcciones, algunas son devueltas sin leer.
Aquí se estanca un poco la investigación. El libro sigue avanzando y nos cuenta lo poco que conoció Fuguet de su tío en la California de los 80’s.
La historia de Carlos es así, era un joven de buena situación que vivía con su familia en un acomodado barrio de Ñuñoa, hasta que las cosas comenzaron a salir mal. Se cambiaron a diez de julio, cambiaron sus trabajos, comenzaron a vivir con menos. Así, el joven Carlos Fuguet ingresa a la Universidad de Chile, donde comienza a involucrarse en política, principalmente con la izquierda revolucionaria. Se acercaban las elecciones del ’64 y se veía que Carlos apoyaría a Allende. En eso, su padre, decide que se van a por el sueño americano, de Santiago de Chile a California, sin escalas. Algo así como el proceso inverso al que vivió Alberto Fuguet.
18 años y Carlos llegaba a California donde lo esperaba su hermano mayor, Jaime.
Consiguió trabajo y de a poco empezó a adaptarse al lugar, luego vinieron su padre y su madre. Todo iba más o menos bien, hasta que estalla la guerra en Vietnam y Carlos es llamado a servir a la ‘patria’. Debía ir a una guerra que poco tenía que ver con su país de residencia y nada con su país de origen. Algunas características buenas le encontraron, porque no lo mandaron a Vietnam, sino que estuvo trabajando para el ejército en Texas.
Al volver, ya nada era lo mismo, la situación con su padre se hizo insostenible. El viejo Jaime Fuguet no sentía culpa por haber mandado a sus dos hijos menores a la guerra, era algo así como el precio por el sueño americano.
El resto de la historia es un poco lo mismo, peleas entre Carlos y su padre Jaime. Crímenes, estafas y deudas impagas.
Hasta que un día, el padre, ya muy enfermo, se entera que Carlos le debe algo así como 100 dólares a su madre, lo llama, lo insulta, lo putea y le dice ‘no quiero verte ni hablar más contigo’.
Carlos se lo tomó en serio. Mandó el dinero que debía y nunca más supieron de él. Ni quisieron saber tampoco.
Después, saltamos en el tiempo hasta la búsqueda de Alberto por su tío. En un viaje que el escritor realiza a USA, viaja por varios pueblos siguiendo la pista que el detective había averiguado. Así, Alberto llega a unos hoteles y ahí encuentra a una recepcionista que conoce a su tío y que lo vio la semana anterior. La espera que termine su turno y ella lo guía hasta su tío. Un abrazo, llantos y muchas preguntas que son contestadas en los siguientes capítulos
‘Missing’ es un libro sobre desaparecer, sobre perderse y no querer encontrarse. Trata sobre huir, huir de la familia, escapar de los problemas. Dejar todo atrás y start all over again. Eso fue lo que hizo Carlos y es lo que Alberto Fuguet nos cuenta en este, su libro más personal. En este libro nos cuenta la historia de su familia, no como en los anteriores donde estaba camuflada y no se distinguía la realidad de la ficción. ¿Acaso Matías Vicuña es Alberto Fuguet? ¿O es Alfonso Fernández? Jamás lo sabremos. En ‘Missing’ nos cuenta la verdad de frente, aunque duela, pero aquí le pone el pecho a las balas, no como en sus libros anteriores.
Después vienen un par de entrevistas que Alberto le hizo a su tío. Aquí recalca que él nunca huyó, nunca se perdió. Sólo que se fue y no quisieron buscarlo. La conclusión de estas entrevistas es que ni siquiera Carlos sabe muy bien por qué se alejó tan drásticamente de la familia, por qué se fue y no quiso ser encontrado en tanto tiempo. También nos damos cuenta de que se alegra que lo hayan buscado y que haya sido justamente su sobrino quien lo haya encontrado.
En la parte siguiente, que se titula “The Echoes of his Mind, carlos talks”, Carlos nos cuenta las cosas desde su punto de vista, de cómo caminó por la orilla, a punto de caer, y un encuentro homosexual con un marinero gringo lo salvó de suicidarse. Me gustaría detenerme aquí, ya que lo considero un punto clave en el relato y quizás nos ayude a entender la mente de este personaje. Carlos estaba en un muelle, tirado, llorando, pensando en cómo suicidarse y este marinero lo salva, lo acompaña, lo escucha aunque no lo entienda. Hasta que lo lleva a su pieza, lo comienza a besar y Carlos se siente a gusto, no le da vergüenza y lo deja seguir. Este episodio es crucial en la vida de Carlos. Este marinero gringo lo salvó de matarse.
Después, Carlos ingresa al ejército. Es enviado a Waco, Texas. Ahí conoce a una gringa, Suzette. Se casaron a las dos semanas de conocerse. Esta fue otra pelea con su padre, quien le colgó el teléfono cuando Carlos le contó. No se volvieron a hablar hasta que Carlos salió del ejército.
Así, se van sucediendo las historias de Carlos, una tras otra. Poco a poco nos hacemos una imagen de cómo era él y de por qué hizo lo que hizo.
Carlos relata sus comienzos en el crimen y cómo todo se empezó a ir a la mierda.
Dicen que de lo que mejor se escribe es de lo que se conoce bien y Fuguet es el que mejor conoce la historia de cómo encontró a su tío.
Al final, ‘Missing’ es literatura llevada a la realidad. Un libro de no ficción que parece novela. El libro que salvó a Carlos Fuguet y que lo ayudó a encontrarse.
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