Catalonia / UDP
ISBN: 9789563241051
CIPER Chile
480 páginas
Precio referencial: $11.900
Toda violación de la verdad no es solamente una especie de suicido del embustero, sino una puñalada en la salud de la sociedad humana.
Ralph Waldo Emerson
Los secretos del imperio de Karadima se
publicó recién hace un mes, y a diferencia del libro Karadima. El señor de los infiernos de la periodista María Olivia
Mönckeberg, que ya reseñamos y que se publicó poco tiempo después de que estalló
el escándalo, explora los detalles de todo lo que sucedió luego del juicio en
contra de la máxima figura de la parroquia de El Bosque, cuando ya todas las
culpabilidades fueron por fin dilucidadas y el sobreseimiento del padre había
sido aprobado por la Corte
de Apelaciones. En estas páginas se muestran las palabras de las víctimas
Murillo, Batlle, Cruz y Hamilton, las verdades no dichas —hasta ahora— por
Verónica Miranda, la ex esposa de este último y quizás el punto centrífugo de la
historia, las implicancias profundas de los distintos actores en juego durante
la hegemonía del sacerdote, además de documentos, declaraciones y entrevistas
inéditas referidas al caso.
A pesar de que la gran calidad de la
investigación que llevaron a cabo estos tres periodistas de CIPER es evidente,
llama especialmente la atención el esbozo del perfil psicológico y vivencial de
Fernando Karadima. Los autores recurren a los datos efectivos —y no a los
ficcionales por él creados y difundidos entre sus cercanos— de su vida para
explicar los acciones que le dieron la fama que actualmente posee: su encuentro
efímero con Alberto Hurtado, que el párroco exageró y le dio una significación que
rayaba en lo ridículo; su trabajo en el banco; la relación con su duro padre,
su querida madre y su familia; la verdad sobre los estudios de Derecho que se
adjudicó frente a sus conocidos; sus notas y su comportamiento en su tiempo de
escolar.
En el texto también se aborda la descripción,
ya de adulto, de su impulso misógino, su comportamiento sexual y su escasa vida
amorosa, las sospechas de abusos de su autoría y los cometidos efectivamente,
además de su capacidad para mentir, disimular, dar órdenes en nombre de Dios,
pregonar su propia santidad mitificada y construir todo un mundo cerrado, muy
cercano a una secta, en la agrupación Acción Católica y en la parroquia de El
Bosque.
| Los autores (CIPER Chile) |
Si bien en este libro el enfoque en la
persona del sacerdote es importantísimo, no lo es menos la trastienda de todo
lo que ocurrió dentro de la
Iglesia , incluyendo el rol en la vida de Karadima de una
elite económica chilena bastante conocida. Se habla de cómo los grandes
círculos de autoridades clericales fueron indiferentes frente a la ocurrencia
de los abusos sexuales de Karadima, frente a la gravedad rotunda de los hechos
que hace rato estaban ocurriendo pero que nadie siquiera se atrevía a comentar,
evidenciándose en el sufrimiento interior de cada una de las víctimas, aquí
retratado por ellas mismas. Se comenta el cómo se tramitaron, por años, las
cartas y las peticiones internas de las víctimas de Karadima dentro de las
jerarquías eclesiásticas. Se dilucida la negligente actitud del cardenal
Francisco Javier Errázuriz frente a la acusación de abusos sexuales, la gran
cantidad de personas implicadas en los mismos y los vínculos directos o
indirectos entre Karadima y algunas de las personas decisivas en la historia
negra de Chile, como los implicados en la muerte del general Schneider en 1970,
o su relación cercana con algunos de los grupos económicos más influyentes en
los engranajes que conducen a este país, como los Matte-Capdevilla.
En este texto
de casi 500 páginas se deja en claro —con evidencias y antecedentes— que todas las
conexiones turbias respecto al padre y su séquito significaron, en términos
particulares y generales, lo mismo o más que el daño que causó a todas las
víctimas que acumuló durante todos estos años, muchas de las cuales
probablemente aún estén escondidas en las sombras del desconocimiento, de la
injusticia que durará toda la vida.
En fin, en esta minuciosa y precisa investigación, además de lo dicho, se
demuestra que las acciones de Fernando Karadima Fariña escaparon lejos
de las murallas de El Bosque, afectando y repercutiendo con fuerza en la
credibilidad de las escalas más altas de la sociedad chilena. Sobre eso no hay lugar a dudas.













