Tirar a matar (Luis Rivano)



Tirar a matar (1971)
Sin inscripción
Ediciones Librería de Luis Rivano
Luis Rivano (1933 -  X)
62 páginas
Precio referencial: $ 5.000


—Tonterías —grité yo con rabia—. Las ovejas pueden estar condicionadas por el ambiente, ser fruto de su propio paisaje, pero el hombre… El hombre es rey y señor de su propio destino. Posee un reino que a lo mejor no tiene más fronteras que las de su propio pellejo. Pero ése es su reino, absoluto, propio.


Luis Rivano, así como otro escaso puñado, es un escritor brillante en lo anormal de su aproximación a la literatura. Es quien escribe justamente como «no se debería», logrando el resultado que centenares de escritores pasan una vida buscando, sin conseguirlo. De él ya hemos reseñado El rucio de los cuchillos. Rivano es un escritor atípico, así que no deseo extenderme en dichas características generales.
Tirar a matar es una novela corta, o una nouvelle, que apenas sobrepasa las cincuenta páginas. En ella se relata una parte de la vida de Roberto Placilla, huérfano, que ha desembocado en la profesión de soldado de narcotraficantes y vendedor de droga. Él, como la mayoría de los personajes del autor, es un hombre fuera de los márgenes de la sociedad, con una vida truncada por la vida misma. Dentro de su oficio conoce a una mujer, Beatriz, muchacha de buena familia y buen pasar. Drogadicta, como corolario. De una manera extraña e inesperada, ellos comienzan una relación. Luego aquel nexo se va descubriendo lógico, sin que, por ni un momento, la historia redunde en un relato de amor y diferencias sociales, sino que más bien en una lectura sobre la vida de personas que —a pesar de sus diferencias sociales— resultan análogas. No es un pasquín, no es ni por un momento una crítica social; es más bien un examen conductual sobre el hombre y sus maneras de afrontar la vida, de batirse contra esta… y perder.
—Yo sé que puedo estar equivocado —le decía—, pero ésa es parte de mi libertad; nadie nace a la vida trayendo la verdad en un bolsillo. Uno debe ir buscándola paso a paso, aún a costa de ir desangrándose poco a poco en la búsqueda. No hay otra manera de hacerlo. Y dentro de los derechos del hombre, está el sagrado derecho a equivocarse, a desdecirse o a autoafirmase, incluso en su equivocación. Siempre me ha parecido más digno el hombre que se ha quemado en la búsqueda de sí mismo que aquel que vive de recetas ajenas.

La imposible ruptura del señor Espejo (José Edwards)



La imposible ruptura del señor Espejo y otros cuentos (2012)
La Pollera Ediciones
ISBN: 9789569203008
José Edwards (1910 - 1970)
271 páginas
Precio referencial: $11880


La continuidad implica necesariamente la alteración.

Ferdinand de Saussure

¿Quién es José Edwards, autor de este libro que ha catapultado al estrellato del mercado de publicaciones a La Pollera, pequeña editorial chilena? Sabemos que estuvo ligado (sin pertenecer) a la generación de 38, esa de Óscar Castro y Nicomedes Guzmán. Sabemos que murió relativamente joven, a los sesenta años. Sabemos que fue amigo del escritor Eduardo Anguita. Y por último, sabemos que dejó muchos trazos escritos (cuentos, dramaturgia) y que este libro es uno que, por primera vez después de una publicación poco conocida de 1974, hace una recopilación completa de su narrativa al nivel de relatos.
Por su constitución gráfica este es casi un libro-objeto, con un formato idóneo para su extensión, guardas de color rojo y una ilustración (de Rafael Edwards) para cada cuento, especialmente atingente al contenido del mismo, sirviendo incluso de guía a priori o epifanía a posteriori de lo que se está narrando en el mismo. Quizás todo esto lo hizo merecedor del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, pues claramente en varios términos se lo merecía.

Antes del fin (Ernesto Sabato)



Reseña remitida por:
Joaquín Pérez A.

Antes del fin (1998)
Editorial Seix Barral
ISBN: 9788432207662
Ernesto Sabato (1911 - 2011)
176 páginas
Precio referencial: $3900

Me dicen: “Tiene el deber de terminarlo (este libro), la gente joven está desesperanzada, ansiosa y cree en usted; no puede defraudarlos”. Me pregunto si merezco esa confianza, tengo graves defectos que ellos no conocen, trato de expresarlo de la manera más delicada, para no herirlos a ellos, que necesitan tener fe en algunas personas, en medio de este caos, no sólo en este país sino en el mundo entero.  (pág. 11)

Hace no mucho tiempo escuche decir al escritor chileno Jorge Edwards, a propósito de su primer libro de memorias, que mientras uno más lejos llega en el recuerdo este cada vez se va tornando imaginario y ficticio, por el sencillo hecho de que al no recordar a cabalidad ciertos hechos o momentos (con esto me refiero a que no se recuerda claramente las especificidad o la particularidad del hecho), el escritor tiende a imaginárselo a su propia medida. Por lo tanto, su vida la vuelve una ficción y se convierte él mismo en otro personaje más de su cerebro creador.
            Algo muy similar postula Mario Sabato en el inicio de su documental Ernesto Sabato, mi padre, en el cual dice que —cito de memoria— un escritor crea vidas, muchas veces ajenas, y puede incurrir en la obscenidad (no ocupa esta palabra pero creo que es adecuada) de imaginar su propia vida a la manera en que él la hubiera querido vivir. En este caso, Mario Sabato habla del evento oscuro del nacimiento de su padre, que se supone que habría nacido en una noche de San Juan y que para escapar de la maldición que esta costumbre popular traía, su madre le prohibió profundizar en el tema.
            Y muy similar también a estas ideas, está el guajiro querido Gabriel García Márquez, quien en su libro de memorias Vivir para contarla expresa: “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. Ciertamente que ese “cómo la recuerda para contarla” está cargado de un elemento narrativo, ficcional, que se superpone la gran mayoría de las veces a la vida misma. Y si uno revisa, aunque sea el primer capítulo de este libro de memorias, verá que Vivir para contarla es una autobiografía escrita como si fuera novela, en donde el personaje principal es el Gabo y las aventuras de este son prácticamente sus recuerdos matizados por el elemento estético de la literatura (y del realismo mágico, por qué no decirlo).

Mr Gwyn (Alessandro Baricco)




Reseña remitida por:
Juan Jabbaz

Mr Gwyn (2011)
Editorial Anagrama (2012)
ISBN: 9788433978493
Alessandro Baricco (1958 - X)
184 páginas

Precio referencial: $14 700


Un día me di cuenta de que ya no me importaba nada de nada,
y de que todo me hería mortalmente.

La historia es conocida. El protagonista quiere un cambio: Un autor relativamente exitoso decide, para sorpresa del resto, dejar de publicar. Lo confirma a través de una lista compuesta por cincuentaidós cosas que no volverá a hacer, las dos últimas: publicar libros; escribir libros. La historia parece conocida. Alessandro Baricco es conocido y uno sabe, al abrir cualquiera de sus novelas, con lo que no se encontrará. Y por eso lo leen los que lo leen. Para encontrarse con su ritmo, con su poda, con sus silencios. Para encontrarse, sobre todo, con sus personajes. Y aquí reside la decisión de esta última novela que lo anuncia desde el comienzo con una portada que lleva el nombre y la huella dactilar compuesta por palabras del protagonista. Baricco está consciente de sus recursos y de lo que exigen sus lectores. Esta vez centra su trabajo en Jasper Gwyn, un personaje que se vuelve copista, porque tiene que definirse como algo o porque fue seducido por la palabra. Un personaje que tomándose un vaso de whisky al día da la bienvenida a la misma vaguedad a la que acostumbró desde Océano mar. Historias breves, bocetos de vidas ficticias que el lector debe imaginar escenas de libros que nunca se van a escribir.

Créditos: Naiel Ibarrola
Se daba cuenta de que las premisas eran absurdas, pero precisamente por eso le atraía, ante la sospecha de que si uno le arrebataba a la escritura la posibilidad natural de la novela, algo haría ella para sobrevivir, algún movimiento, algo.

Inquilinos en la hacienda de Su Excelencia (Tancredo Pinochet)



Reseña remitida por:
Joaquín Pérez A.

 
Inquilinos en la hacienda de su Excelencia (1916)
LOM Ediciones
ISBN: 9789560002105
Tancredo Pinochet (1879-1957)
63 páginas
Precio referencial: $1800


Las fiestas del Centenario de nuestra República fueron bien pomposas. No se escatimaron recursos para ello, ya que estos abundaban por esos días. La minería del salitre, en donde Chile a partir de 1883 había capturado gran parte de los dividendos que este mineral le podía ofrecer no como estado extractor, sino que como estado protector de los intereses extranjeros, había configurado gran parte de los aspectos económicos y sociales de la época. Las grandes fortunas de este país habituaban las fiestas en el hipódromo, en el Club de la Unión y en varios otros lugares de refinada cultura. En la política, Chile vivía un régimen parlamentario que, cimentado desde 1891 con la muerte del presidente José Manuel Balmaceda, propició la autoridad del Congreso nacional por sobre la figura del Presidente de la República. Este no tenía más relevancia que representar los intereses de los parlamentarios, cosa que de suceder lo contrario, estos harían lo posible para debilitar el Gobierno de un presidente hereje. En lo cultural, el centenario ofreció al país grandes obras arquitectónicas, de gran valía para el ambiente cultural y social de la época, entre las cuales se pueden nombrar la Biblioteca Nacional, el Parque Forestal, el Museo de Bellas Artes y la Estación Mapocho; todas obras magnánimas. Y en lo social, los chilenos no tenían qué celebrar…